Suspirante. Martha Amelia Wong aspira a ser alcaldesa de San Pedro de las Colonias. SANDRA GÓMEZ
Distinguida en el ámbito empresarial de la Comarca Lagunera, Marta Amelia procede de una familia migrante que se estableció en esta ciudad hace más de 100 años

SAN PEDRO DE LAS COLONIAS, COAH.- Las mujeres siguen siendo oprimidas, no solo en el ámbito familiar sino también en el político y ya es tiempo de cambiar ese paradigma, señaló Martha Amelia Wong Garduño, empresaria de San Pedro de las Colinas.

“Yo creo que ya es justo que la mujer defienda sus derechos, su capacidad, su inteligencia y su dedicación y, sobre todo, su responsabilidad. Somos demasiado responsables todas las mujeres y muchas veces no hay un reconocimiento”, dijo para VANGUARDIA, a propósito de celebrarse hoy 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer.

Distinguida en el ámbito empresarial de la Comarca Lagunera, Marta Amelia procede de una familia migrante que se estableció en esta ciudad hace más de 100 años.

Su abuelo procedía de Cantón, China, y su abuela de Durango, y ya establecidos en San Pedro se dedicaron al comercio y a la agricultura durante la época de la “fiebre del oro blanco”: el algodón.

Junto al padre de sus hijos, un empresario de origen palestino, forman una familia y consolidan una exitosa empresa comercial.

El trato diario con las personas desarrolla en la familia la necesidad de intervenir para lograr cambios en la sociedad, fue así como uno de sus hijos, Emilio Bichara Marcos Wong, a los 26 años se convierte en el Presidente Municipal más joven que haya tenido San Pedro.

Ante la soltería de Emilio, a ella le toca asumir el cargo honorario de Presidenta del Sistema Municipal del Desarrollo Integral de la Familia (DIF), en 2003, desde donde adquiere una perspectiva de servicio a la comunidad y donde conoce a fondo las fortalezas y necesidades de las mujeres del municipio.

Madre de seis hijos, César, Emilio (f), David, Eugenio, Marcela y Lorena, inculcó en todos ellos el espíritu de lucha, la honestidad y el esfuerzo.

Una tragedia marcó la vida de la familia cuando en diciembre de 2008, su hijo Emilio perdió la vida en un trágico accidente aéreo, eso la impulsó a seguir trabajando por mejorar las condiciones de vida de los habitantes del municipio.