Tomada de Twitter @Chava_SD
Se venderá en dos versiones que inician en 424 mil 900 pesos

 Mazda presentó la nueva CX-30 con el propósito de llenar el espacio entre los modelos CX-3 y CX-5 que existen en su catálogo actual. 

De acuerdo con Miguel Barbeyto, presidente de Mazda de México, la estrategia de la firma japonesa al producir esta camioneta es la de crear una mayor claridad entre sus SUVs subcompactas, compactas y medianas para que cada cliente pueda encontrar el producto que mejor se adapte a sus necesidades. 

La CX-30 se distingue del portafolios actual de Mazda por tener un largo de 4.3 metros, una anchura de 1.7 metros y 1.5 metros de alto. 

Además, cuenta con una distancia al suelo de 175 milímetros que resulta muy conveniente para un mayor recorrido de la suspensión.

En cuestión de mecánica, este modelo es muy similar al Mazda3 de nueva generación. Ambos modelos utilizan el motor 2.5 litros Skyactiv G que genera 189 caballos de fuerza y 186 libras-pie de torque. Utilizan la misma plataforma y sistema de suspensión con eje rígido en la parte posterior. 

A diferencia del Mazda3, esta SUV solo estará disponible con acoplamiento de una transmisión automática de seis velocidades y su oferta comercial al mercado mexicano se limitará a solo dos versiones. 

La nueva CX-30 ofrece, desde suversión inicial, elementos destacados en el equipamiento como pantalla de infoentretenimiento de 8.8 pulgadas, que puede utilizar la interfaz desarrollada por Mazda o, bien, los populares sistemas Apple CarPlay y Android Auto. 

Además del encendido por botón, faros LED con función automática y aire acondicionado de doble zona. 

En la versión tope de gama, el nivel de equipamiento se eleva considerablemente con una excelente calidad de la piel que sirve de vestidura para los asientos, un sistema de sonido de 12 bocinas que fue desarrollado por Bose y cámara de visión trasera.

Para diferenciarse de cualquier otra SUV del catálogo actual de Mazda, a la CX-30 se le han agregado detalles que la vuelven una propuesta muy interesante en su segmento. 

Entre ellos, está un juego de salpicaderas en las llantas en tono negro mate que acentúan la altura que presume este modelo. Esto, además de delinear las formas de la CX-30, le brindan un aspecto offroad que ningún otro Mazda tiene hoy.

Esta imagen de altura y amplitud es acompañada de un buen espacio interior que favorece a algunas vulnerabilidades del catálogo de Mazda. 

La nueva SUV de Mazda será fabricada en la planta que la marca japonesa tiene en Salamanca, Guanajuato. A través de esta adición a la línea de ensamble, la fábrica aumentará su producción a 175 mil unidades en el periodo de un año. 

El precio será de 424 mil pesos la versión más económica y la más cara 454 mil pesos.