Fotos: Vanguardia/Héctor García
En Saltillo, el historiador detalló cómo las nuevas tecnologías han creado un grave impacto en la comunicación, la escritura y el periodismo, y ha orillado a la sociedad a no hacer distinciones entre “lo actual y lo importante”

El autor de “La Ciudad Oculta”, llegó a la Feria Internacional del Libro de Coahuila para exponer el antes y el después del periodismo frente a las nuevas tecnologías y las prácticas sociales.

Durante su conferencia magistral que llevó el nombre de “Los Desafíos del Periodismo Cultural”, Héctor de Mauleón detalló cómo las nuevas tecnologías han creado un grave impacto en la comunicación, la escritura y el periodismo, y ha orillado a la sociedad a no hacer distinciones entre “lo actual y lo importante”.

“Hoy estamos frente a un aparador; como muñecos en un centro comercial y todo eso está trastocado”, dijo planteando el panorama de las últimas décadas.

El actual subdirector de la revista Nexos, retomó a Julio Verne para exponer la situación, cuestionando cómo sería su postura hace más de un siglo al saber que hoy en día todos los libros se pueden leer en la palma de la mano. 

“El periodismo se ve afectado en la nueva era, la era que le llaman el fin de la ilustración. Hoy todos tenemos teléfono y dejar registro de algo. ¿Cómo competir? Estamos frente a algo que no sabemos qué es pero que ya se adueñó de nosotros”, expresó. 

En eso, el autor hizo un pasaje sobre la llegada de la telefonía que derrocó al mundo de las cartas y el correo; después el mundo comunicacional de la radio a inicios del siglo pasado y cómo fue su enfrentamiento con la televisión. 

Desde ese sentido, para detallar como estas tecnologías han ido acabando con el arte de la escritura hasta llegar al día de hoy donde hay prácticamente una nulidad lectora, De Mauleón recordó al escritor regiomontano, Alfonso Reyes quien decía que escribir una carta era un trabajo que lograba revelar el interior de las personas.

Hablando en términos de escritura y el periodismo que cada vez más se enfrenta a resumir su contenido en menos caracteres a oferta de la tecnología, recordó cómo en la profesión se ha dejado la crónica de lado, cuando en los años 20 y 30 era el común denominador de los diarios que se convertían en el refugio de los escritores, y hoy más bien de las noticias rápidas.

Recordó como la sección de periodismo cultural dejó de ser el patito feo hasta los años 60’s cuando se les empezó a dar espacio en los diarios; sin embargo, cada vez más vuelve a convertirse en una expresión con pocos espacios. 

“Se cree que el periodismo cultural no es igual de importante cómo las noticias de política”, dijo.