En diciembre inician las celebraciones de Navidad y fin de año, independientemente de cuestiones religiosas, la gran mayoría de la población tiene por costumbre festejar, organizar reuniones, posadas, fiestas, intercambios de regalos y dar algún presente, grandes o pequeños, como dicen: “algún detallito”.

La intención de todo esto es compartir con la familia y los seres queridos, agradecer y obviamente nos llenamos de buenos propósitos y generosos deseos para el año nuevo. 

Sin embargo, esta época también tiene un espíritu consumista, y aunque genera una importante derrama económica estacional, trae consigo el incremento en el consumo energético, mayor contaminación del aire por pirotecnia, hay mayor movilidad, tráfico y ruido en la ciudad, mayor consumo de pilas para juguetes y se generan una gran cantidad de residuos sólidos, derivados del uso de desechables y de los empaques de todos los regalitos que damos y recibimos.

En promedio una persona genera un kilogramo de basura al día, en época navideña esto aumenta 25 o 30 por ciento más, eso representa en Saltillo 250 toneladas más diariamente, lo que significa que también hay mayor necesidad de recolección, se requiere más especio en el relleno sanitario, sin contar la cantidad recursos que se desperdician por el ciclo de vida corto de estos regalos. 

Este año, reflexiona un poco sobre tu consumo y tu huella ecológica, recuerda que toda actividad, producto y servicio que realicemos tiene un impacto ambiental, procura que sea el menor posible. 

Utiliza luces led en tus decoraciones navideñas, ya que reducen 80 por ciento el consumo energético comparado con los que siempre se han utilizado. Procura no comprar decoraciones de plástico y pon a trabajar tu creatividad para reciclar y reutilizar lo que ya tienes. Planifica tus compras, para que puedas organizar tu dinero y tu tiempo, menos vueltas en coche representa menos emisiones de CO2 y más eficiencia en tus gastos. 

Piensa qué regalar y cómo a través de tus presentes puedes motivar un cambio de hábitos y cultura para reducir la huella ecológica y cuidar nuestro medio ambiente. Opta por comprar productos locales, naturales y sin tanta envoltura. Sé creativo en tus empaques, puedes ahorrar dinero y reducir residuos si reutilizas periódico, cajas, telas y tu imaginación. 

Que tu propósito de año nuevo sea no utilizar desechables y empieza de una vez, si organizas fiestas pide a tus invitados que lleven su termo y aunque implica un esfuerzo mayor, no uses platos de unicel o plástico, es preferible lavar la vajilla que contaminar nuestro ambiente. 

Para que los deseos de paz, aromonía y bienestar se cumplan, y sobre todo podamos tener un próspero futuro, primero debemos respetar a la Naturaleza y contribuir a cuidarla a través de nuestras acciones y decisiones diarias.  


¡Felices y verdes fiestas!
Reconexión Natural
Gabriela De Valle