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El General Ignacio Zaragoza defendió la causa iberal

CDMX.- Cada que el calendario marca el 5 de mayo en nuestro país, empiezan las proclamas y los discursos rimbombantes enalteciendo las armas mexicanas que se vistieron de gloria. Así como los honores al gran general Ignacio Zaragoza que comandó a los primeros hijos de México a quien el intervencionismo francés quiso despojar de su nación en la histórica batalla de Puebla de 1862.

Sin embargo, pocos mexicanos saben algo sobre la vida personal del general que comandó las fuerzas mexicanas ese día, Ignacio Zaragoza el cual no pudo estar presente el 21 de enero de 1857, el día de la boda, debido a que Benito Juárez lo despachó como responsable de las fuerzas militares de San Luis Potosí con el fin de controlar un levantamiento conservador, por lo que su hermano Miguel Zaragoza acompañó al altar a Rafaela. El presbítero tuvo que preguntarle dos veces a la esposa si aceptaba a Miguel en sagrado matrimonio, a lo cual ella se negó hasta que el religioso rectificó preguntando por Ignacio. Finalmente aceptó. En aquellos años era difícil ser la esposa de un patriota.

UN HOMBRE OCUPADO

Ignacio era un hombre ocupado, que pasaba su tiempo marchando a la cabeza de sus hombres defendiendo la causa liberal y combatiendo al partido conservador encabezado por Miguel Miramón, quien fue derrotado finalmente en la batalla de Calpulalpan el 22 de diciembre de 1860.

El matrimonio de los Zaragoza tuvo tres hijos, Ignacio, Ignacio Estanislao y la menor, Rafaela, de los cuales los dos primeros murieron a temprana edad. El joven, al que se le impidió ingresar al ejército mexicano durante la intervención norteamericana debido a su corta edad, derrotó a los invasores franceses evitando la ocupación del país por un año más.