Alexander Zeverv
El tenista alemán sorprendió al derrotar al favorito para llevarse el torneo

El ruso Daniil Medvedev y el alemán Alexander Zeverv protagonizarán una final inédita para ambos en el Masters 1.000 de París, tras haber derrotado, respectivamente al canadiense Milos Raonic y al español Rafael Nadal.

Para el moscovita será la oportunidad de levantar su primer torneo de la temporada, mientras que el germano llega con una racha de doce triunfos consecutivos y dos trofeos conseguidos en Colonia en condiciones similares a las parisienses, pista dura bajo techo.

Además, su moral estará por las nubes tras haber derrotado por segunda vez en su carrera a Nadal, número 2 del mundo, 6-4 y 7-5, ante quien se mostró superior y puso de manifiesto que en este tipo de pistas, el alemán de 23 años es un rival complicado.

Zverev, séptima raqueta del mundo, que buscará su cuarto Masters 1.000, no dio opciones a un Nadal que durante toda la semana ha demostrado que la pista dura bajo techo no es su ecosistema predilecto.

El español, que buscaba pagar una deuda con uno de los tres Masters 1.000 que se le resiste, no fue capaz de encontrar grietas en el sólido juego del alemán, en todo momento más cómodo y dominador en la pista.

El finalista del pasado Abierto de Estados Unidos encadenó su duodécimo triunfo consecutivo y privó a Nadal del undécimo. El alemán parece bien adaptado a unas condiciones de juego donde ganó en Colonia y ha alcanzado la final en París, buenos augurios para las Finales ATP de Londres.

Nadal, por su parte, cortó la racha abierta en el pasado Roland Garros, en la misma ciudad de sus mayores logros, poniendo de manifiesto que todo separa a los dos torneos que alberga la capital francesa.

El español admitió que su rival fue superior y, aunque sostuvo que su juego fue bueno, reconoció que le faltan ajustes, sobre todo en el resto y en el revés, retos que tiene que afrontar ahora para afrontar con garantías las Finales ATP de Londres, otra de las lagunas de su impresionante palmarés.

Zverev afrontará en la final a un rival que ha ganado en 5 de los seis duelos que han protagonizado. Pese a que es un año mayor, el ruso eclosionó más tarde que el germano y eso explica el balance, pero Medvedev recordó que él se hizo con el duelo más importante, la final del Masters 1.000 de Shangai del año pasado.

Fue uno de los dos torneos que ganó en 2019, junto al de Cincinnati, en una temporada gloriosa que le llevó a la final del Abierto de Estados Unidos, donde plantó cara a Nadal.

De aquella versión del moscovita no había habido noticias a lo largo de 2020, un año muy irregular para el ruso, que en París parece haber recuperado su mejor cara, lo que le ha llevado a su primera final del año.

El 5 del mundo ha ido elevando el nivel hasta el último escalón, superando a tenistas muy en forma como el argentino David Schwartzman o el canadiense Milos Raonic, finalista del pasado Cincinnati, a quien derrotó en semifinales por 6-4 y 7-6(4).

Apenas dio opciones el ruso ante un rival que asienta buena parte de su juego en la efectividad de su servicio.

Como en cuartos ante Schwartzman, Medvedev fue una apisonadora, intratable con su servicio, con un nivel de juego muy elevado que acabó por desarmar al canadiense, que alcanzó las semifinales tras haber superado dos bolas de partido en la ronda anterior contra el francés Ugo Humbert.

Con su buena actuación en París, el ruso ya tiene asegurado acabar como cuarto del ránking, relegando al quinto puesto al suizo Roger Federer, que se ha pasado en blanco casi toda la temporada por lesión.