Pekín, China.- El Gobierno chino contabiliza ya más de 12.000 muertos y 16.000 sepultados por el terremoto que sacudió el suroeste del país, según las cifras del Gobierno de Sichuan, la provincia más afectada, y de la televisión estatal china CCTV.
El terremoto de 7,8 grados, que se sintió ayer en todas las divisiones administrativas de China excepto las más remotas del noreste y el noroeste, destruyó 3,46 millones de viviendas y ha obligado a la movilización en la zona afectada de 50.000 soldados del Ejército de Liberación Popular (ELP).

Pekín invitó hoy a la comunidad internacional a que envíe ayuda a Sichuan y otras zonas del país afectadas, ya sea en forma de efectivo, material de emergencia o equipos de rescate.

"China ya ha abierto canales internacionales para recibir donaciones y da la bienvenida a la ayuda internacional", dijo hoy portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Qin Gang.

El Gobierno chino ha destinado una partida de 52 millones de dólares para las labores de rescate y la Cruz Roja nacional ya ha recolectado más de 17 millones de dólares en donaciones, mientras el Ministerio de Sanidad urge a los ciudadanos a que hagan donaciones de sangre para los heridos.

En la zona afectada por el seísmo se encuentra el primer ministro chino, Wen Jiabao, cuya imagen bajo la lluvia, pidiendo con un megáfono a los sepultados que "aguanten" la llegada de los equipos de rescate se ha convertido en todo un icono de los esfuerzos de China para superar la tragedia.

"¡El equipo de salvamento va a llegar! ¡Son muy profesionales! ¡Calma!" arengaba el primer ministro en dirección a los cascotes de un edificio reducido a escombros en Dujiangyan, una de las ciudades más cercanas al epicentro.

El terremoto es el peor que China sufre en 32 años, desde el que en 1976 causó 240.000 muertos en la ciudad de Tangshan, unos 200 kilómetros al sureste de Pekín.

El país, conmocionado con la catástrofe, se pregunta, como señalan algunos de sus medios de comunicación, si 32 años después China sigue estando mal preparada para los terremotos.

"China Daily" señaló que los sismólogos ya habían advertido hace cinco años que podía producirse tarde o temprano un seísmo en Sichuan, y días antes de la catástrofe se observaron en la zona extrañas migraciones de animales, como por ejemplo sapos.



Las críticas motivaron las explicaciones de expertos sismólogos en una rueda de prensa celebrada hoy por el Consejo de Estado (Ejecutivo):

"La Tierra es impredecible, solamente fueron especulaciones", destacó el experto Zhang Xiaodong, añadiendo que la relación entre desplazamientos de animales y seísmos "sigue siendo todavía un asunto muy vago".

La cifra de muertos actual podría aumentar en los próximos días, a medida que los equipos de rescate logran acceder a Wenchuan, el distrito del noroeste de Sichuan que fue epicentro del seísmo.

Miles de soldados del Ejército Popular de Liberación intentan llegar a la zona, algunos a pie y otros en paracaídas, pues el acceso por carretera a Wenchuan sigue cortado.

La provincia de Sichuan, situada en una región de frecuente actividadsísmica, experimentó casi 2.000 réplicas en las últimas 25 horas, según la Red Sismológica de China.

El terremoto ha llevado a un segundo plano los preparativos de los JJOO de Pekín, la antorcha olímpica pasó sin celebración alguna por la ciudad de Longyan (sureste).

El Comité Organizador de Pekín 2008 (BOCOG) aseguró que el seísmo no afectará a los preparativos de la cita deportiva ni tampoco al trayecto de la antorcha, que pasará como estaba previsto por la devastada Sichuan, aunque se anunció que a partir de ahora se guardará cada día un minuto de silencio durante el relevo.