Notimex
Madrid.- El primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, aseguró hoy que la violencia en Bagdad, la capital iraquí, ha disminuido 77 por ciento y pidió a Estados Unido entregar a tres ex miembros del régimen de Saddam Hussein para su ejecución.
Al Maliki destacó en rueda de prensa que los actos terroristas, incluidos los carros bomba y atentados suicidas, han bajado en el último año, un signo de que Irak ya ha superado los peligros del estallido de una guerra civil.

Aseguró que también ha disminuido el hallazgo de cadáveres de personas asesinadas y el desplazamiento forzoso de iraquíes, pues más de siete mil familias desplazadas por la violencia han retornado a sus hogares, según cifras del gobierno iraquí.

El portavoz del gobierno iraquí, Qasem Musawi, anunció la semana pasada que un total de 46 mil 30 civiles regresaron al país durante octubre pasado después de la mejoría de la situación de la seguridad en Irak.

Sobre la posibilidad de decretar una amnistía a los presos, el primer ministro señaló que "evalua esa medida, pero advirtió que ésta no beneficiará a quienes tengan las manos manchadas con sangre o hayan atacado a las fuerzas iraquíes y de la coalición.

Las declaraciones de al Maliki coinciden con un comunicado del ejército estadunidense en el que destaca progresos significativos en contra de la red Al Qaeda en Irak durante la primera semana de la operación lanzada en cuatro provincias del norte del país.

Las fuerzas estadunidenses e iraquíes detuvieron a más de 200 supuestos insurgentes y a tres importantes miembros de Al Qaeda en una operación de gran envergadura en el norte de Irak, donde también aseguraron numerosas armas y explosivos de contrabando.

"Las operaciones combinadas de fuerzas de seguridad iraquí y brigadas del Ejército estadunidense en cuatro provincias del norte de Irak han sido nada menos que fenomenales", dijo el general estadunidense Mark Hertling, comandante militar en Irak.

A pesar de las mejoras en la seguridad, la violencia contra las fuerzas extranjeras continúa, convirtiéndo el 2007 en el año más mortífero para el ejército estadunidense en esa nación desde la invasión en marzo de 2003.

Estados Unidos sufre su mayor número de bajas en Irak con más de 850 en lo que va de este año, aunque el número total de soldados estadunidenses muertos desde la invasión asciende ya a tres mil 854.

En su rueda de prensa de este domingo en Bagdad, el primer ministro iraquí pidió a Estados Unidos entregar a tres ex miembros del gobierno de Saddam Hussein, sentenciados a muerte por genocidio, para aplicar la pena que debía realizarse hace más de un mes.

Los tres condenados son Ali Hassan al-Majeed, alias 'el Químico', el primo de Hussein, así como el ex ministro de Defensa, Sultan Hashim al-Taie, y un ex comandante del Ejército iraquí, Hussein Rashid Muhammad.

En septiembre pasado, un tribunal iraquí ratificó las sentencias de muerte contra los tres, acusados de genocidio, crímenes de guerra y contra la humanidad por la operación que mató a 180 mil kurdos en 1988.

El primer ministro iraquí dijo que la embajada estadunidense jugó un "rol desafortunado" al impedir la entrega de los tres prisioneros, quienes, al igual que muchos otros miembros de alto rango del gobierno de Hussein, están bajo custodia del Ejército.