Crawford, EU.- El asesinato del jefe interino de la Policía Federal Preventiva mexicana (PFP), Edgar Millán Gómez, uno de los máximos responsables del combate al crimen organizado en México, muestra la "urgencia" de que Estados Unidos ayude a su vecino del sur con fondos para la lucha antidrogas, expresó este viernes un portavoz de la Casa Blanca.
"Ayer (jueves) nos enteramos que uno de los principales responsables de la lucha contra el crimen en México fue asesinado por uno de los cárteles de la droga" que actúan en ese país, sostuvo el portavoz Gordon Johndroe a periodistas en Crawford, Texas (sur), donde se encuentra el presidente George W. Bush.

"Este ataque calculado contra uno de los máximos responsables de hacer cumplir la ley demuestra la urgencia para Estados Unidos de asistir a nuestro vecino del sur, así como proteger a los estadounidenses aquí en casa", añadió. "La muerte de Gómez es una trágica pérdida para el pueblo de México", sostuvo.

"El presidente (Bush) urge al Congreso a actuar ahora para dar todos los fondos a la Iniciativa Mérida", agregó.

Bush había formulado un pedido similar al Congreso el miércoles durante una conferencia en el Departamento de Estado.

Millán Gómez fue emboscado y tiroteado en la madrugada del jueves cuando llegaba a su casa, en un crimen que las primeras investigaciones relacionan con una venganza por la detención el 30 de abril de 13 miembros del cártel de Sinaloa.

En la madrugada del viernes, un comandante del grupo Antisecuestros de la Policía Judicial de la Ciudad de México, Esteban Robles, fue asesinado por desconocidos en la capital.

El de Robles es el cuarto asesinato de un mando policial en la capital mexicana en las dos últimas semanas.

Los días 1 y 2 de mayo fueron ejecutados el comandante de la PFP Roberto Velasco, tiroteado también en su casa, y el inspector de la misma corporación José Aristeo López.

La violencia generada por el crimen organizado en México ha recrudecido desde el pasado fin de semana y en ocho días han sido ejecutadas alrededor de un centenar de personas, según recuentos de la prensa.

La estrategia del gobierno estadounidense para la lucha antidrogas con sus vecinos México y América Central, incluye unos 1.550 millones de dólares en tres años en apoyo logístico y materiales, la mayoría concentrados en México.

El monto está actualmente a consideración del Congreso norteamericano, y algunos legisladores han presentado iniciativas para recortar en más de 200 millones de dólares la primera partida de dinero, que debía totalizar unos 500 millones de dólares