El Universal
Con un cable eléctrico -según su confesión videograbada- asesinó a varias de sus víctimas, entre quienes se encontraban los jóvenes Fernando Martí y Antonio Equihua
Con sangre fría, Noé Robles Hernández narró los secuestros y asesinatos en los que por 90 mil pesos participó con la banda de Los Petriciolet.

A sus 31 años de edad y frente a una posible condena de 60 años de cárcel, Noé Robles también confesó su molestia por el hecho de que el pago por el rescate del joven Martí no llegó a sus manos, y que se quedó en poder de otros. Este hombre, hasta hace dos días, se sintió seguro de que nunca lo iban a capturar por el secuestro y muerte de Fernando Martí. Ante las cámaras dijo que pensó que toda la policía era una "bola de pendejos" por capturar a la banda de La Flor por ese caso y "pensé que jamás llegarían a mí por el asunto del niño Martí". Durante su confesión, sólo en algunas ocasiones tomó aire para continuar el relato de sus delitos. "Llegaban temprano y yo les abría el zaguán para que entraran rápido a la casa".

Las víctimas y sus escoltas o choferes eran conducidos a cuartos separados y a partir de ahí comenzaba la labor de Noé Robles Hernández o quien también es identificado como Noé Alejandro Soto García.

La banda, indicó, comenzaba por asesinar a escoltas y choferes de las víctimas para imponer lo que denominaban "nuestro sello", y obligar a pagar los rescates. Sin muestra de arrepentimiento, dijo ante cámaras cómo asesinaron al chofer y escolta de Martí:

Como a los tres días del secuestro del menor Fernando Martí El Flaco y El Manos Cortas me llamaron. Dijeron que iban a ir para mandar "un paquete". Al llegar ellos, ambos condujeron al chofer a una recámara y a él le dijeron que hiciera lo mismo con el escolta. Los primeros asesinaron a su víctima con una pistola y a él le tocaba hacer lo mismo ahorcando con un cable a quien se le encomendó.

"Los echamos en la cajuela de un carro. Yo no supe donde los tiraron, pero después me enteré por el periódico que el escolta había sobrevivido", comentó. Sin embargo, la confianza en no ser detenido por ese caso en específico le volvió tiempo más adelante, cuando la procuraduría capitalina acusó a la banda de La Flor del caso Martí.

Pero no fue suficiente. Desde ayer está detenido y confeso de ese plagio y asesinato, además de que por lo menos las otras dos víctimas rescatadas lo identificaron.