"Tiene 73 años. Para él (morir en la cárcel) no es un problema", dijo Mayer, tras señalar que Fritzl estaría dispuesto a reconocer su culpabilidad.
Viena, Austria.- Josef Fritzl, conocido como "el monstruo de Amstetten" por haber encerrado a su hija en un sótano durante 24 años y haberla violado sistemáticamente, ha asumido que pasará el resto de sus días en la cárcel si es condenado en el juicio que comenzará el día 16 de marzo en un tribunal austríaco.

Así lo afirmó hoy Rudolf Mayer, el abogado del septuagenario acusado, en una entrevista a la agencia austríaca APA.

"Tiene 73 años. Para él (morir en la cárcel) no es un problema", dijo Mayer, tras señalar que Fritzl estaría dispuesto a reconocer su culpabilidad.

"Está dispuesto a confesar lo esencial", señaló el abogado.

El pliego de acusación incluye secuestro, violación, incesto y grave abuso.

En este sentido, negará ser responsable de la muerte de uno de los siete hijos nacidos de las numerosas violaciones de las fue víctima su hija, Elisabeth, en el zulo del sótano de su casa de la localidad de Amstetten (al oeste de Viena) donde la mantuvo recluida durante 24 años.

La acusación incluye también el homicidio voluntario por no haber permitido la ayuda necesaria -en este caso de atención médica- en uno de los partos de su hija, donde dio a luz a dos bebés, uno de los cuales murió poco después de nacer.

Con respecto al punto de la acusación de trata de esclavos, Mayer precisó que la cuestión es si ese delito se demuestra con pruebas.

El abogado defendió a su cliente de los ataques de la prensa, asegurando que Fritzl no es "un monstruo sexual", sino que "a su manera" amaba a su hija.

Mientras, la Oficina de Turismo de Sankt Pöelten -capital del Estado federado austríaco de Baja Austria en cuyo penitenciario está recluido, en prisión preventiva, Fritzl- ha informado de que no hay camas libres en los hoteles y pensiones de la ciudad, por las numerosas reservas de la prensa internacional que cubrirá el juicio.

En medio de fuertes medidas de seguridad y mientras las autoridades austríacas estudian la posibilidad de cerrar incluso el espacio aéreo sobre Sankt Pölten, se iniciará el juicio el próximo lunes con la presencia de numerosos periodistas.

Pero sólo la apertura y el día final del proceso, cuando se pronuncie la condena, estarán abiertos a los medios, mientras que el resto del juicio será a puerta cerrada.

Las víctimas de Fritzl -su hija Elisabeth y sus seis hijos- no comparecerán en público, sino que permanecerán protegidos del acoso de la prensa y declararán por vídeo.