Lourdes de Koster / Vanguardia
Saltillo, Coah.- Ante la ola de violencia y delincuencia que se ha dejado sentir en la región en las últimas fechas y la impotencia de las autoridades por controlarla, importantes sectores de la población han decidido tomar sus propias medidas de seguridad.
El obispo de la Diócesis de Saltillo, Raúl Vera, por ejemplo, no descartó la posibilidad de instalar cámaras de circuito cerrado en el Obispado y contratar seguridad personal, ante los hechos delictivos registrados en las oficinas de la Iglesia en esta capital.

Según el prelado, este es el proyecto que se sigue analizando, pero de entrada, dijo, se tomarán medidas de protección para quienes colaboran en la Curia.

"Es una mínima seguridad en la Curia, solamente en el Obispado, en donde hay gente que está trabajando y que ya tuvimos el ataque a personas que trabajan en el Centro Diocesano de los Derechos Humanos, es solamente precaución".

Lo anterior durante la imposición de la ceniza en la Capilla del Santo Cristo, en donde, junto con el párroco del Sagrario de la Catedral, Manuel Pachicano Llaca, oficiaron la celebración eucarística con la que inició el período litúrgico de la Cuaresma.

Pero no sólo en el sector religioso hay temor, también los jueces de Coahuila contemplan implementar medidas de seguridad como ya lo hicieron sus homólogos de Nuevo León. Los fedatarios estatales trabajarán coordinadamente con las fuerzas de seguridad pública locales.