Madrid, España.- La victoria ante el Espanyol (0-2) situó al Atlético de Madrid a un triunfo de asegurar matemáticamente la Liga de Campeones y recuperó el margen de error del equipo rojiblanco a falta de dos jornadas para el final del curso, en las que puede permitirse incluso una derrota para seguir en la cuarta posición.
El conjunto madrileño depende de sí mismo para sellar su pasaporte para la máxima competición europea, el objetivo de esta temporada, porque encara la recta final con tres puntos de renta sobre el Sevilla, su inmediato perseguidor, más la diferencia particular entre ambos equipos, favorable al Atlético.

Es una situación casi inmejorable. Le bastará con un triunfo en alguno de los dos partidos, en casa ante el Deportivo de La Coruña o a domicilio contra el Valencia, para cerrar la campaña entre los cuatro mejores de la tabla, donde se ha mantenido en 22 de las 36 jornadas disputadas, las catorce últimas consecutivas.

Con la Copa de la UEFA asegurada desde este jueves y, por tanto, la renovación automática del técnico mexicano Javier Aguirre si directiva y entrenador ejecutan esa cláusula del contrato al término de la campaña, el Atlético ya está centrado en el duelo del próximo domingo ante el Deportivo en el estadio Vicente Calderón.

"Sería espectacular clasificarnos para la 'Champions' en tu casa y con la afición. Sería lo ideal. Y ya la última semana estar un poco más tranquilos", dijo hoy el uruguayo Diego Forlán, que avisó de que el vestuario aún no da por hecha la clasificación para Liga de Campeones, porque "todavía quedan dos partidos complicados"

Una victoria ante el Deportivo será definitiva para lograr el objetivo, pero incluso una derrota o un empate en ese duelo también le darían la clasificación matemática si el Sevilla consigue frente al Betis un resultado igual que los rojiblancos y el Racing de Santander, sexto, no gana en su visita al Athletic de Bilbao.

Esas combinaciones incluirían este domingo al Atlético entre los participantes de la próxima Liga de Campeones, previo paso por la fase de clasificación veraniega, un torneo en el que no participa desde hace más de una década, cuando en 1996-97 fue eliminado por el Ajax de Amsterdam en los cuartos de final.

"Hemos dado un paso al frente, pero no definitivo", advirtió el mexicano Javier Aguirre tras vencer al Espanyol, un triunfo que, acompañado del conseguido el pasado sábado ante el Recreativo de Huelva (3-0), disparó de nuevo las opciones de Liga de Campeones de su equipo, después de tres partidos consecutivos sin ganar.

Esa victoria, además, mantuvo al Atlético por vigésimo segunda semana en esta campaña entre los cuatro primeros de la tabla (ocho jornadas más que el global de las cinco temporadas anteriores, desde su regreso a Primera División en 2002-03) y por decimocuarto partido seguido, algo que no conseguía desde el histórico 'doblete' de 1996.

En la presente Liga, el conjunto rojiblanco es el cuarto equipo que más semanas ha estado en Liga de Campeones este curso, por detrás del Real Madrid (35), el Barcelona (34) y el Villarreal (33), pero muy por encima del Valencia (9), el Espanyol (5), el Sevilla (2), el Mallorca (2), el Valladolid (1) y el Almería (1).

Ahora, el Atlético cuenta con su mayor renta sobre el quinto clasificado -tres puntos- desde la trigésimo primera cita del campeonato y está a su menor desventaja del tercer puesto, en poder del Barcelona y también a tres puntos de distancia, desde la vigésima sexta semana de competición.

En las dos últimas jornadas deberá ratificar su cuarta posición, su mejor situación en la recta final de una temporada desde el 'doblete', frente al Deportivo de La Coruña, el próximo domingo, o contra el Valencia, al que visitará en Mestalla en el capítulo final de la temporada.

La entrada en la Liga de Campeones sería la culminación a una campaña en la que, pese a los altibajos del equipo, sobre todo en la segunda vuelta, el Atlético suma su mejor registro de puntos, 61, a estas alturas de curso desde que conquistó el título de Liga en 1996.