Un autobús con imágenes de fetos ensangrentados recorre Madrid como parte de una polémica campaña contra el aborto. Foto El País/Bernardo Pérez
Es "terrorismo publicitario", manifestó hoy la número dos del Partido Socialista (PSOE), Elena Valenciano.
Madrid, España.- Un autobús con imágenes de fetos ensangrentados recorre Madrid estos días como parte de una polémica campaña contra el aborto que insta al gobierno de Mariano Rajoy a eliminar toda posibilidad de interrupción voluntaria del embarazo en España.

El autobús, que circula por arterias del centro de Madrid como el Paseo de la Castellana o la Gran Vía, generó controversia en el país, donde la izquierda criticó con dureza la iniciativa.

Es "terrorismo publicitario", manifestó hoy la número dos del Partido Socialista (PSOE), Elena Valenciano.

"Hiere gravemente la sensibilidad de todas las mujeres que, alguna vez, han interrumpido su embarazo", añadió en su perfil de Facebook la vicesecretaria de los socialistas.

La campaña está promovida por el Centro para la Reforma Bioética en España, una organización ultraconservadora estadounidense que califica el aborto de "masacre" y "genocidio".

"Como en la época de la esclavitud respecto a los esclavos o en la del nazismo, en las que se trataba de no humanos a las víctimas, se dicen disparates tales como que el no nacido no tiene derechos humanos y que el aborto es un derecho", manifestó a medios españoles Jorge Benito, de AbortoNO.org, la web de la campaña en España.

La controversia aumentó hoy cuando fuentes del Ayuntamiento de Madrid señalaron que nadie solicitó autorización al consistorio para que el autobús recorra las calles de la capital.

La campaña llega cuando el gobierno de Rajoy prepara una reforma de la ley del aborto que restringirá la interrupción voluntaria del embarazo.

Se da por sentado que el Ejecutivo conservador dará marcha atrás a la ley de plazos que se aprobó bajo el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y por la que las mujeres pueden abortar durante las primeras 14 semanas de embarazo sin tener que alegar motivo alguno.

El gobierno socialista sacó también el aborto del código penal, donde se catalogaba con delito y solo en tres casos no estaba castigado: riesgo para la salud física o psíquica de la madre, violación o malformación del feto.