El Universal
Modifica el gobierno federal el decreto emitido el 24 de diciembre de 2008 y donde se establecieron algunas reglas y tarifas para la importación de autos usados con más de 10 años de antigüedad
El gobierno federal de México redujo de 10 a 3% el impuesto general para la importación definitiva de autos usados para la región fronteriza y la franja fronteriza norte del país. Mediante un decreto publicado en la edición de hoy del Diario Oficial de la Federación, modificó el decreto emitido el 24 de diciembre de 2008 y donde se establecieron algunas reglas y tarifas para la importación de autos usados con más de 10 años de antigüedad.

"Es una pésima noticia porque es una muestra de que el gobierno federal está cediendo ante los actos de fuerza promovidos por organizaciones de la frontera", manifestó Guillermo Rosales, director de relaciones institucionales de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

De acuerdo al directivo de este organismo, con esta modificación se está alentando la importación de autos usados. "Se modifica un decreto que durante los 2 meses y semana que duró demostró que servía de control para evitar la entrada de chatarra en el país", observó.

De acuerdo a cifras de la industria, durante enero de 2008 fueron importados 120 mil unidades 1998 y anteriores, en tanto que en enero de este año apenas se internaron a suelo mexicano tres mil 500 unidades 1999 y anteriores.

Rosales explicó que esta tendencia a la baja fue así debido a que el arancel que pagaron los importadores en la frontera fue de 10%, pero que además hubo una actualización de la base gravable, es decir, la valuación de las unidades, "tenía precios demasiado castigados para los autos usados".

En el decreto de hoy, rubricado por Agustín Carstens y Gerardo Ruiz Mateos, secretarios de Hacienda y Economía de forma respectiva, se justifica que "que es necesario ampliar el número de productos disponibles para los comercializadores y consumidores de la región fronteriza y franja fronteriza norte del país, a efecto de que tengan mayores opciones de compra a precios competitivos". Se menciona además la protección de la planta productiva nacional y preservación del empleo formal, pero Rosales indicó que sucederá lo contrario.

"Desde que se permitió la importación de unidades usadas con el decreto de agosto de 2005 las ventas se estancaron ese mismo año, y a partir de entonces han venido a pique y se ha demostrado en estudios realizados por el sector la entrada de estas unidades es uno de los factores de mayor merma en las ventas de automotores nuevos", detalló Rosales.