Washington, EU.- Las autoridades de EU mantienen retenidos, a la espera de una audiencia judicial, a los tres niños de 8 y 9 años que presuntamente violaron a una niña de 11 años en Acworth (Atlanta, EU).
Según informa el rotativo local The Atlanta Journal Constitution, los presuntos culpables acudieron en la tarde del lunes a una corte judicial del condado de Cobb, en el norte de Atlanta, en donde se les ordenó que permanecieran bajo custodia.

Los niños, retenidos en el centro de detención de menores Marietta Regional, no pueden ser acusados de rapto, secuestro y violación por su edad, de manera que se les acusará de cargos juveniles.

Los jóvenes podrían afrontar una pena de cinco años, bajo libertad condicional, en un reformatorio, ya que el sistema judicial estadounidense sólo puede procesar a jóvenes de 13 años en adelante.

Los menores de esas edades sólo pueden ser acusados de "actos delincuentes", dijo el fiscal general de Cobb, Pat Head.

Los medios de comunicación no pudieron estar presentes durante la audiencia, aunque sí pudieron recoger la salida de la sala, sin hacer declaraciones, de los familiares sin sus hijos.

"Quiero que la comunidad entienda que éste es un caso aislado. No es algo que necesariamente aumente la preocupación por su propia seguridad", explicó Head.

Las autoridades de Acworth, que tomaron declaración a la niña el domingo, dijeron que ésta fue presuntamente violada el pasado jueves por la tarde, aunque no fue examinada por los médicos hasta última hora del sábado, cuando su familia informó a la policía local.

"Nunca en mis más de 20 años de profesión me había topado con algo así", dijo el jefe de policía de Acworth, Michael Wilkie, a la cadena de televisión estadounidense CNN.

La niña dijo a los investigadores que había estado jugando con los presuntos culpables antes de que ocurrieran los hechos, aunque después la llevaron a una zona boscosa, donde "uno de los niños la violó", dijo el capitán de Policía Wayne Dennard.

Wilkie consideró que, a esas edades, los niños no pueden consentir legalmente las relaciones sexuales, motivo por el cual decidió "seguir adelante con los cargos estipulados".

"Creemos que su historia (de la niña) en este punto es creíble y por eso seguimos adelante con la orden de detención; continuaremos nuestro trabajo y que lleguemos a la mejor resolución posible", añadió.

La madre de la niña, en declaraciones a la televisión local de Atlanta WGCL, dijo que los presuntos culpables "necesitan aprender una dura lección porque si se lo han hecho a ella, pueden hacerlo a cualquier otra. Y quién sabe de lo que podrían hacer a otras chicas cuando sean adolescentes".