Jartum.- En la primera declaración oficial, el Ministerio de Defensa informó ayer que más de 200 personas murieron durante un ataque insurgente a la capital de Sudán, Jartum.
El general Abdul Rahim Mohammed Hussein, citado por la agencia oficial de noticias SUNA, afirmó ante el Parlamento que los rebeldes del Movimiento Justicia e Igualdad, de la región de Darfur, sufrieron una derrota aplastante con la destrucción de al menos dos tercios de los 180 vehículos utilizados en el ataque.

Por su parte, los insurgentes admitieron en principio la derrota pero amenazaron con nuevos ataques a menos que sea tratada la situación lacerante en la región de Darfur, donde han muerto 200 mil personas en una virtual operación de "limpieza étnica".

El movimiento rebelde "podría haber perdido la batalla en Jartum y haberse retirado con dignidad, y logrado completar el retiro de la misma manera en que llevó a cabo el ataque, pero no ha perdido la guerra", dijo el vicepresidente de los insurgentes, Mahmud Suleiman, en un comunicado.

También en Omdurman
El Ministro de Defensa dijo que 93 soldados y 13 policías murieron al enfrentar a las fuerzas rebeldes en Omdurman, donde también fallecieron 30 civiles. Indicó que hasta el momento habían sido encontrados 90 cadáveres de insurgentes, pero que muchos estaban todavía dispersos.

El país se horrorizó con el ataque súbito de los rebeldes en la capital, que está a cientos de kilómetros de distancia de sus bases en el oeste sudanés.

La vida tendía a normalizarse gradualmente ayer en la capital sudanesa con la apertura de bancos, comercios y mercados por primera vez desde el ataque.

Sin embargo, los retenes siguen instalados al tiempo que los soldados buscaban a los rebeldes que se hubieran quedado en la capital, incluido su líder, Jalil Ibrahim.