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Señala la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que la fortaleza de la banca nacional le permite ser menos vulnerable a las crisis internas y externas
La banca en México ha resultado hasta el momento relativamente inmune a la turbulencia financiera internacional y se espera siga así, destacó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) .

Esto, gracias a la fortaleza forjada a lo largo de estos últimos años, que le permite ser menos vulnerable a las crisis internas y externas y ser un apoyo de la economía, expuso la dependencia en el Informe Semanal de su Vocería.

"La banca es una sólida herramienta para que todos podamos vivir mejor, al estar en la posibilidad de otorgar a los mexicanos una mayor cantidad de recursos en mejores condiciones" , señala.

Aunque la crisis en Estados Unidos se ha propagado, dando lugar a quiebras y a una contracción del crédito, en México las instituciones financieras, en especial las bancarias tanto públicas como privadas, mantienen buenos niveles de capitalización y están mejor reguladas, con adecuados niveles de solvencia.

En la nota informativa "La fortaleza de la banca es indispensable para vivir mejor" , destaca que en general, el sistema bancario en México cuenta hoy con margen suficiente para enfrentar un eventual deterioro en la capacidad de pago de los agentes económicos.

De acuerdo con el documento, el sistema bancario registra un nivel de reservas muy por arriba del de cartera vencida, de más de 160 por ciento para la banca comercial y más de 490 por ciento para la banca de desarrollo.

Los principales indicadores de la banca muestran un adecuado grado de salud y eficiencia financiera del sistema y de sus instituciones, producto de una mejor calidad en la cartera de crédito que han colocado en su sector objetivo.

El financiamiento directo total de la banca comercial al sector privado, que a finales de 2000 representaba apenas 7.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) , en 2008 se elevó a 13.1 por ciento, un incremento de 5.6 puntos porcentuales.

Por componentes, el crédito al consumo pasó de 0.6 a 3.6 por ciento del PIB, la cartera de crédito a la vivienda se elevó de 1.9 a 2.4 por ciento, mientras que el financiamiento a las empresas y personas físicas con actividad empresarial aumentó de 4.9 a 7.1 por ciento del producto en igual lapso.

Además, la actual administración federal ha impulsado a la banca de desarrollo, porque ésta se concentra en atender a sectores estratégicos que contribuyen al crecimiento económico y al empleo, como las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) .

Asimismo, los pequeños y medianos productores rurales, y las obras de infraestructura o vivienda para familias de bajos ingresos.

Así, el crédito directo impulsado por la banca de desarrollo ascendió a 478 mil 869 millones de pesos al cierre de 2008, 25 por ciento más en términos reales que el otorgado en 2007.

"En conjunto, todas las medidas llevadas a cabo para fortalecer el sistema bancario han permitido que éste, a diferencia del pasado, afronte la presente crisis económica e inestabilidad financiera internacional con mayor comodidad" , señala la dependencia.