El Banco Mundial anunció hoy que el flujo mundial de remesas en 2009 será aún más bajo de lo que predijo inicialmente y estimó que durante este año se reducirá al menos 7,3 por ciento, frente al crecimiento negativo de -5 por ciento calculado en sus pronósticos de abril
Washington.- De acuerdo con las previsiones de remesas proporcionadas este lunes en una conferencia en la sede del BM en Washington sobre "Diáspora y Desarrollo", el organismo financiero internacional estima ahora que los flujos de remesas a los países en vías de desarrollo tendrá a lo largo de este año un crecimiento negativo de entre -7,3 por ciento en el mejor de los casos y de hasta -10 por ciento en el peor, dijo el economista jefe del Grupo de Perspectivas Económicas del Banco Mundial, Dilip Ratha.

Un crecimiento negativo que coincide, señaló el experto, en momentos en que las remesas "adquirirán más importancia como fuente de financiación externa en muchos países".

En el caso de América Latina, las cifras son prácticamente coincidentes con las generales, con un descenso de las remesas estimado entre -6,9 y -9,4 por ciento.

En lo que va de año México, el tercer país del mundo receptor de remesas, sufrió una bajada en el flujo de éstas de 11 por ciento, aunque Ratha predijo un ligero incremento durante los próximos meses que, indicó, pondrían la cifra total de remesas al país para fines de año en aproximadamente -7 por ciento, señaló.

"Los flujos a América Latina han estado cayendo en respuesta a la ralentización del sector de la construcción en Estados Unidos, pero hay señales emergentes de que éste está ya llegando al fondo" a partir del cual volvería a subir, según el BM, que también observa una "aparente estabilización" de las cifras de empleo en otros sectores tradicionalmente ligados a inmigrantes en el país norteamericano.

Tras un crecimiento rápido entre 2007 y 2008, donde el volumen mundial de remesas llegó a los 328.000 millones de dólares (en abril se había estimado en 305.000 millones), según las últimas cifras, el descenso del flujo de envíos de dinero a los países de origen de los migrantes comenzó a bajar en el último trimestre del año pasado, conforme se iba consolidando la crisis económica y financiera mundial.

Una tendencia que, de acuerdo con el BM, "continuó en la primera mitad de 2009".

"A medida que la debilidad del mercado laboral estadounidense continúa, los flujos de remesas oficialmente registrados a América Latina y el Caribe han caído significativamente en el primer semestre" del año, señala el organismo.

A México, con el 11 por ciento de bajada, le sigue El Salvador (- 10 por ciento), Honduras (-8%) y República Dominicana (-7%) hasta julio.

En "contraste" con América Latina, indica el BM, los flujos de remesas al Sur y el Este de Asia "han continuado experimentando un fuerte crecimiento" en 2009. Sin embargo, advierte, "hay un riesgo de ralentización" en el futuro también para esta región.

Según el Banco Mundial, la caída del flujo de remesas está acorde con la contracción económica mundial prevista para 2009 y, también en esta línea, se espera que a medida que la economía se vaya recuperando progresivamente en los próximos dos años también lo vayan haciendo las remesas, "posiblemente" en 2010 y 2011.

Para la región de América Latina y el Caribe, el Banco Mundial estima que en 2009 el flujo total de remesas ascenderá, como máximo, a 60.000 millones de dólares (frente a los 64.000 millones en 2008) y, en el peor de los casos, a 58.000 millones.

Para 2010, las previsiones se establecen entre 61.000 millones de dólares y 57.000 millones en la perspectiva más negativa.