El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, celebró hoy que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, haya confirmado su asistencia a la cumbre sobre cambio climático que se celebrará en Copenhague a partir del próximo 7 de diciembre.<br>Foto: AP
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, celebró hoy que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, haya confirmado su asistencia a la cumbre sobre cambio climático que se celebrará en Copenhague a partir del próximo 7 de diciembre.
"A medida que más jefes de Estado y de Gobierno confirman su asistencia se está creando la situación necesaria para que esta reunión crucial para el mundo tenga un resultado exitoso", indicó hoy el portavoz de Ban, Farhan Haq, en una conferencia de prensa.

Haq transmitió, además, que el máximo responsable de las Naciones Unidas está convencido de que "se puede y se debe alcanzar un acuerdo en Copenhague, para que el mundo tome un nuevo rumbo que asegure la salud del planeta, una economía sólida y sostenible, y un futuro mejor para todos".

El titular de la ONU, que estará en Trinidad y Tobago durante los próximos tres días para participar en la Cumbre de la Commonwealth, aprovechará su estancia en ese país para instar a todos los miembros de esa asociación a participar en la reunión de la capital danesa, detalló su portavoz.

La Casa Blanca anunció hoy que Obama acudirá el 9 de diciembre a la cumbre sobre cambio climático y que allí se comprometerá a una reducción del 17% de las emisiones de su país para el 2020 frente a los niveles del 2005.

Su presencia en Copenhague ha sido bien recibida por la comunidad internacional porque se interpreta como un impulso necesario al proceso, carente aún de consenso a menos de dos semanas del arranque de la cita.

El objetivo inicial de la conferencia es consensuar un nuevo tratado global sobre cambio climático para limitar las emisiones de gases invernadero y que reemplace al actual Protocolo de Kioto, que vence en 2012.

A través de ese acuerdo, las naciones desarrolladas deberían comprometerse a alcanzar ciertos objetivos para el 2020 y los países en vías de desarrollo aceptarían ralentizar el ritmo de incremento de sus emisiones.

Sin embargo, las esperanzas de lograr un acuerdo vinculante se han reducido drásticamente en parte debido a la incertidumbre sobre lo que haría Estados Unidos, país que junto a China son los más contaminantes del planeta.

La Casa Blanca indicó hoy que el presidente explicará en la capital danesa el camino a seguir para lograr su objetivo final de reducir las emisiones en un 83% para el 2050 y contribuir así a la solución de un problema que "Estados Unidos ha desatendido durante mucho tiempo".