El Barcelona del triplete regresará mañana al trabajo en medio de un clima de incertidumbre respecto a los fichajes y con vistas a una temporada en la que luchará por seis títulos
Madrid/Barcelona.- En medio de un clima extraño, en el que se destacó la ausencia total del entrenador Josep Guardiola y donde el presidente Joan Laporta retomó el protagonismo con sus declaraciones explosivas contra la política de fichajes del Real Madrid, el campeón de Liga, Copa y Champions intentará mantener el nivel del último año futbolístico y, si es posible, mejorarlo.

En el ámbito de los fichajes, el Barcelona se mantuvo con el perfil bajo. El brasileño Maxwell se convirtió en la única incorporación del verano, mientras que su compatriota Henrique regresó al grupo tras haber estado cedido por un año en el Bayer Leverkusen.

Por su parte, el requerimiento de Guardiola por sumar a dos defensas, un centrocampista y un delantero no ha obtenido la respuesta acorde por parte de la directiva. Asimismo, la ostentosa campaña de fichajes del Real Madrid, con las llegadas de Kaká, Cristiano Ronaldo y Karim Benzema, pareció haber obnubilado el impecable presente futbolístico que dejó el conjunto azulgrana. La búsqueda de David Villa pareció haber quedado en el olvido y el intento por sumar a Zlatan Ibrahimovic se habría convertido en el objetivo principal de un equipo que mantuvo su base. Sin embargo, la llegada del delantero sueco dependerá de la voluntad de Samuel Eto'o por marcharse al Inter.

El delantero camerunés se encuentra en una situación similar a la que vivió el año pasado. No obstante, la falta de apoyo del entrenador y del presidente del club pareció haber desatado una lucha interna de poderes y orgullo. Así, el goleador del equipo del último año se transformó en juez del potencial fichaje más caro de la historia del club.

A su vez, habrá que analizar la influencia del delantero del Inter en la plantilla del Barcelona. Se sabe que Ibrahimovic es un hombre que requiere mucho protagonismo y representará un desafío el hecho de juntarlo con Lionel Messi, quien es la estrella actual del equipo y, hasta el momento, percibe el mejor sueldo del grupo.

Mientras tanto, será un alivio para el equipo la reaparición pública de Guardiola. Mientras el técnico mantuvo sus vacaciones, el Barcelona cobró protagonismo por las declaraciones explosivas de su presidente o por los debates internos con jugadores que no formarían parte de la plantilla.

Así, Guardiola recuperará la mesura y enfocará nuevamente la atención en lo más importante de la historia: el juego.

De tal modo, el propio técnico se reunió esta mañana con un grupo de 11 jugadores, integrado en su mayoría por juveniles, que se realizaron exámenes físicos. En especial, trabajos para evaluar la capacidad y la respuesta cardíaca de cada uno. Los únicos habituales del primer equipo fueron Seydou Keita, Eric Abidal y Pedro.

Así, mañana regresará al trabajo la mayoría de la plantilla. Los únicos licenciados serán Carles Puyol, Sergi Busquets, Xavi Hernández y Dani Alves, que participaron en la Copa Confederaciones, y Andrés Iniesta y Lionel Messi, a quienes Guardiola concedió una semana más de vacaciones.

Por su parte, Eto'o tampoco regresará al trabajo, ya que se le otorgó un permiso para volver el 27 de julio, mientras se termina de definir su futuro.

El Barcelona viajará el martes a Londres, donde el viernes disputará el primer partido amistoso contra el Tottenham Hotspur y el domingo jugará contra el Al Ahly egipcio.

Luego, el grupo regresará a Barcelona, donde se unirán los jugadores que extendieron sus vacaciones y se partirá a la ciudad de Los Angeles (miércoles 29), para realizar el trabajo más exhaustivo de la temporada.

El 1 de agosto se disputará un partido contra Los Angeles Galaxy. Cuatro días más tarde, el Bar+a chocará con los Sounders de Seattle, mientras que el sábado 8 cerrará su aventura estadounidense contra el Chivas mexicano, en la ciudad de San Francisco.

Tras el regreso a España, se pondrá en marcha el camino de los seis títulos en juego. Los primeros dos trofeos que podrán levantar los azulgrana serán la Supercopa de España, contra el Athletic de Bilbao (16 y 23 de agosto), y la Supercopa de Europa, ante el Shakhtar Donetsk (28 de agosto).

Además, el Barcelona intentará repetir el triplete de Liga, Copa del Rey y Liga de Campeones, mientras que también tendrá el privilegio de disputar el Mundial de Clubes.