En la imagen, Warren Beaty y Madonna en una escena de la película "Dick Tracy". Foto Archivo
Rocío Ayuso/El País
Los Angeles, EU.- Warren Beatty devolvió la vida al famoso detective de tebeo Dick Tracy hace casi dos décadas. Fue antes de que las adaptaciones cinematográficas inspiradas en los cómics se convirtieran en la mina de oro de Hollywood. Antes también de que la explosión digital en el campo de los efectos visuales revolucionara su impacto en la pantalla. A su manera, Dick Tracy fue un éxito, una visión innovadora y hasta polémica del héroe de papel que creó Chester Gould en 1931 y que es parte inseparable de la cultura popular estadounidense. El filme estaba protagonizado por el bueno de Beatty, el feo de Al Pacino y la mala de Madonna. Con un presupuesto de 47 millones de dólares, recaudó 159 en la taquilla internacional. Todo eso, en 1990.
Aquel éxito se debió al empuje de Beatty, que compró los derechos en 1985 y obtuvo tres oscars gracias a su adaptación. Hoy, justo cuando Hollywood está desenterrando todos sus superhéroes -desde Iron Man a Sherlock Holmes-, el futuro de Dick Tracy continúa parado y en manos de un tribunal.

Tras años de litigio legal y cruces de acusaciones, Beatty recibió el lunes autorización para llevar adelante en California su demanda contra el grupo mediático Tribune, dueño de cadenas de televisión y numerosos periódicos en EE UU, entre ellos el Chicago Tribune. Ese grupo fue el encargado durante años de distribuir la tira cómica centrada en la violencia del hampa en la década de los treinta.

Tribune reclamó a Beatty los derechos de la franquicia Dick Tracy cuando, hace un año, la compañía se declaró en bancarrota acuciada por una deuda que según algunas informaciones supera los 13.000 millones de dólares. ¿La razón que adujeron para recuperarlos? Beatty, aseguran los abogados de Tribune, no ha hecho "uso productivo" de la franquicia desde hace más de una década.

Por su parte, el actor y director se defiende y declara que estaba produciendo un especial para televisión sobre el detective cuyo estreno tenía previsto para 2009. Todo se quedó en proyecto cuando Tribune comenzó el embrollo legal y notificó al cineasta que sus derechos habían vencido. También le criticó por impedir el desarrollo de nuevos proyectos sobre el popular personaje.

Beatty, de 72 años, se mantuvo entondes en su creencia de que al comprar los derechos del famoso detective lo había hecho en exclusiva para cine y televisión. El famoso hermano de Shirley McLaine pensó incluso que la compra incluía los derechos de antena, como indica la estrella en su demanda.

En los últimos años el nombre de Warren Beatty está más unido a los rumores políticos -que han hablado hasta la saciedad de una posible carrera en este campo- y a su estatus de leyenda viva que a una activa carrera cinematográfica. De hecho, su último trabajo como actor data de 2001, año en el que protagonizó la película Enredos de sociedad, cinta vilipendiada por la crítica. Como director y productor su labor se quedó paralizada en 1998 tras el estreno de Bulworth.

La de Beatty no fue la primera adaptación a la pantalla de uno de los personajes más conocidos y venerados del cómic estadounidense, inspirado en algunos de los villlanos reales del hampa de los años treinta. Antes del desembarco de Beatty, Dick Tracy gozó de popularidad en todos los medios, desde las tiras cómicas hasta los seriales radiofónicos, pasando por el cine y la televisión, además de servir como inspiración para uno de los cuadros más populares de Andy Warhol.

Sea como sea, la vida de Dick Tracy nunca ha estado de mayor vigencia. Existen numerosas reediciones de este cómic tanto en EU como en Europa.