Roma, Italia.- Una campaña institucional contra la discriminación sexual, que muestra la imagen de un recién nacido con una pulsera de identificación donde, en lugar del nombre, se lee "homosexual", ha reabierto en Italia el debate sobre el carácter ético de la publicidad.
La Región Toscana (centro) es la responsable de esta campaña, patrocinada por el ministerio de Igualdad de Oportunidades, con la que se ha ganado el apoyo de asociaciones de homosexuales y parte de la izquierda y las críticas de los conservadores, que la definen "horrorosa".

La fotografía, cedida gratuitamente por la fundación canadiense Emergence, aparecerá en vallas publicitarias y postales de la región bajo el lema "la orientación sexual no es una elección".

Asimismo, será la imagen de un evento contra la discriminación sexual que acogerá la capital toscana, Florencia, los próximos 26 y 27 de octubre, dentro un festival de creatividad.

La ministra de Igualdad de Oportunidades, Barbara Pollastrini acudirá a este festival, en el que también estará el fotógrafo italiano Oliviero Toscani que, días atrás, protagonizó una polémica por una campaña publicitaria contra la anorexia que presentaba a una modelo desnuda y que sufría la enfermedad.

El responsable regional que decidió la imagen, Agostino Fragai, explicó hoy al diario "Corriere della Sera" que la campaña no pretende entrar en el origen de la homosexualidad, sino subrayar que "no es un vicio y, por ello, no tiene que ser condenada ni marginada o peor aún, perseguida".

El presidente de la asociación homosexual italiana Arcigay, Aurelio Mancuso, dijo que la campaña está "totalmente a la vanguardia" en la defensa de los derechos de los homosexuales y opinó que Italia debería "adecuarse" a la visión de Toscana sobre el asunto.

El presidente honorario de Arcigay y diputado de Demócratas de Izquierda, Franco Grillini, dijo que Toscana se confirma como líder en los derechos de los homosexuales, en la lucha contra las discriminaciones y en las políticas de apoyo a la diversidad.

La imagen del bebé también tuvo sus detractores como el líder de la conservadora Unión de Demócratas Cristianos (UDC) en la Cámara Baja, Luca Volonté que calificó la campaña de "horrorosa".

Para Volonté, "instrumentalizar a recién nacidos para dar la idea de que los impulsos homosexuales son una característica innata de los niños, es tergiversador y vergonzoso desde el punto de vista científico, político y social".

Criticó "la complacencia de las instituciones públicas ante campañas chocantes y falsas como esta" que, aseguró, son "la enésima prueba del furor ideológico" y un "típico ejemplo de derroche de dinero público a favor de los 'lobby' de siempre".

La secesionista Liga Norte también pidió a la región Toscana la retirada de los carteles "de pésimo gusto".

El partido de Silvio Berlusconi, Forza Italia, subrayó por su parte a los medios locales que "con tal de afirmar un modelo alternativo de sociedad, en la que domina la indeterminación sexual, la Región Toscana no vacila en utilizar a un neonato de forma instrumental e ideológica".