Foto: Vanguardia/Archivo
El Universal
La ex ciclista mexicana recuerda todo lo que sufrió para subir al podio en Atenas
México, DF. ¿Retirarse o seguir? Esa fue la pregunta que Belem Guerrero se hizo al culminar en el quinto lugar de los Juegos Olímpicos en Sidney 2000.

Con 26 años de edad y amplia experiencia internacional, la mexiquense estaba segura de que podía subir al podio.

Pero no fue así y la idea de abandonar la bicicleta rondó por su mente.

Fue su hermano quien la animó a seguir.

Fue una decepción muy fuerte lo de Sidney y pensé en el retiro. Sin embargo, mi hermano menor me dijo que debía competir, que la siguiente edición era en Atenas, donde los Juegos nacieron. Me motivé y dije, ¿porqué no?, comentó Belem.

Así lo hizo. Y aquel 25 de agosto de 2004 ganó la plata en la prueba por puntos. Hace exactamente 10 años.

Mi entrenador Óscar Echavarría me dijo en la salida que todas nos preparamos igual, que solamente la que tuviera el coraje, las ganas y no le importara el dolor, ganaría una medalla. Esas son palabras que no se olvidan, relató Belem.

Un día antes de su competencia, Ana Guevara subió al podio en los 400 metros. Más presión para ella.

Mucha gente me platicaba de lo conseguido por Ana, pero yo no quería saber nada, sólo ansiaba competir. Tras cruzar la meta y darme cuenta de mi resultado, dediqué mi logro a los que me ayudaron, a la gente que estuvo al pendiente y que notó las carencias que tuve.

Nada detuvo a Belem. Ni siquiera que su bicicleta no diera el peso y tener que colocarle cinco monedas de cinco pesos para poder competir.

Yo tenía una meta y era mi última oportunidad. Ya había pasado por tanto que una traba más no mermaría mis ilusiones. En Atenas me pasó de todo; no llegaba mi ropa ni mi bicicleta, pero estaba decidida a competir y ganar.

Hoy, Belem  es la titular de la Secretaría del Deporte del PRI en el Estado de México. Un puesto que afirma le costó mucho trabajo conseguir.

Toqué muchas puertas en distintos municipios buscando una oportunidad. Cuando llegué al Estado de México, cuatro personas más eran candidatas y pensé que no tenía oportunidad. Afortunadamente, el gobernador me llamó para el puesto.

Incursionar en la política es uno de los retos más complicados que ha enfrentado.

Entiendes las cosas desde otro punto de vista. Te das cuenta de que puedes ayudar a los atletas, aunque cuesta mucho. No tengo todos los recursos y herramientas que quisiera, pero trato de incentivarlos. Mi labor específica es activar a la población desde niños hasta ancianos.

A Guerrero, le tomó tres ciclos olímpicos conseguir su medalla. Es por ello que aconseja a las ciclistas actuales (Daniela Gaxiola, Ingrid Drexel y Sofía Arreola)  tener objetivos firmes y no desesperarse si se tropiezan.

Los sueños no se consiguen de un día para otro, llevan años. Pero somos unos guerreros de bronce y todo lo podemos lograr. Sofía, Daniela e Ingrid son muy buenas, pero deben entender que esto es un proceso y deben ser pacientes. Lo que espero es que no pasen otros 10 años antes de que alguna pueda ganar una medalla olímpica.

Belem vive el día a día y no quiere hacer planes futuros.

Eso me han enseñado los golpes de la vida. Así que ahora vivo mi presente y ya después, bienvenido el proyecto que tenga.