Islamabad.- La ex primera ministra Benazir Bhutto y el presidente paquistaní Pervez Musharraf alcanzaron un acuerdo de reconciliación que les abre el camino a un reparto del poder.
"El acuerdo dice que habrá una amnistía para los cargos públicos entre 1988 y 1999", con lo que Bhutto queda libre de la acusación de corrupción que la obligó a exiliarse, dijo bajo anonimato una fuente gubernamental que accedió al borrador.

Este pacto llega en la antesala de la polémica votación para reelegir presidente al general Musharraf --aliado clave de Estados Unidos-- el sábado en sesión parlamentaria de las dos cámaras nacionales y cuatro asambleas provinciales.

Musharraf obtendrá con toda probabilidad un segundo mandato y deberá apoyar a Bhutto en las legislativas previstas para comienzos del 2008. La dos veces primera ministra anunció su regreso a Pakistán para hacer campaña a partir del 18 de octubre.

Bhutto también le pedía a Musharraf que dejara la jefatura del ejército --a lo que él mismo se ha comprometido pero sólo una vez sea reelegido-- y una reforma constitucional para eliminar el actual límite de mandatos en el gobierno y poder ser elegida, por tercera vez, primera ministra.

A cambio, el Partido del Pueblo de Pakistán (PPP) de Bhutto retirará su recurso ante la Corte Suprema por el que pretendía el aplazamiento de la elección presidencial del sábado.

"Se pusieron de acuerdo en un borrador, que será dado a conocer mañana (viernes) por el presidente", dijo a la AFP el ministro de Ferrocarriles, Sheikh Rashid, un colaborador cercano de Musharraf.

Un dirigente del PPP confirmó a la AFP el acuerdo. "El acuerdo con el gobierno está cerrado. Dimos el visto bueno", declaró el diputado Farooq Naik desde Islamabad.

Las fuentes precisaron que en virtud de este acuerdo a partir de ahora sólo se podrá investigar a un político por corrupción si antes lo autoriza una comisión parlamentaria, "para evitar motivaciones políticas".

Según estas fuentes, este nuevo marco no ampara al ex primer ministro Nawaz Sharif, depuesto por Musharraf en un golpe de Estado en 1999 y que fue deportado inmediatamente tras regresar a Pakistán el mes pasado.

Bhutto había anunciado que si se alcanzaba un acuerdo, los miembros de su partido no se unirían a la oposición en el boicot a la elección de Musharraf el sábado.

Musharraf debe superar un último obstáculo, pues la Corte Suprema debe examinar el viernes otro recurso contra su candidatura.

El general mantuvo negociaciones con Bhutto con el especial interés de Washington en que llegaran a un acuerdo. Estados Unidos ve de buen grado un tándem de pro occidentales en un país enfrentado a la violencia ligada a la red Al Qaida.

Los islamistas que retienen desde agosto a más de 200 soldados en la región tribal de Waziristán (norte de Pakistán, fronteriza con Afganistán) ejecutaron a tres de ellos este jueves, según un responsable de las fuerzas de seguridad.

El día anterior, 26 personas fallecieron por actos violentos en la zona.