El Universal
CANNES.- Dos horas antes de desfilar por la alfombra roja en el gran estreno de la tan esperada cinta "Ché", de Steven Soderbergh, hablamos con Demián Bichir, quien nos comentó lo que significa para él estar por primera vez en Cannes en una cinta como ésta y, por supuesto, lo que fue compartir set con Benicio del Toro bajo la batuta de Steven Soderbergh.
"Nadie puede negar que Cannes sigue siendo el festival de cine más importante del mundo, a mí me emociona pensar en toda la gente que ha pasado por la misma alfombra por la que vamos a desfilar al rato. Es un nervio que te excita porque ya quieres que suceda lo que siempre has visto en la tele y en los periódicos.

"Además, yo siempre había tenido la suerte de ver las películas antes de que se estrenaran, lo cual es un privilegio porque las ves solo, en una sala pequeña y eso te da mucha tranquilidad. Sin embargo, aquí la primera vez que ves la cinta estás en una sala repleta de gente. Entonces hoy va a ser algo especial no sólo porque se ve por primera vez sino porque además es en Cannes, lo que hace que a la película se le dé una atención especial y marque mucho lo que será el futuro y las expectativas de este filme a nivel mundial", nos comentó el actor que interpreta nada menos que a Fidel Castro y que comparte créditos con Benicio del Toro.

"La mayor parte del trabajo que hice en la película fue con Benicio, así que además de tener la oportunidad de conocerlo mucho personalmente, fue muy interesante ver cómo todos los actores nos parecemos. No importa si somos españoles, bolivianos, norteamericanos, puertorriqueños, todos somos lo mismo y estamos en un set para lograr que la historia se cuente de la mejor manera posible", nos aseguró.

Trabajar con uno de los directores americanos contemporáneos más importantes, es algo que ha dejado huella en Demián, "siempre he tenido la enorme fortuna de participar en proyectos muy interesantes. Pero es verdad que no pude haber tenido mejor forma de venir por primera vez a Cannes, que con una película hecha por este monstruo del cine que es Steven. Trabajar con toda la gente de este reparto también ha sido una experiencia maravillosa. Fue un verdadero agasajo hacer juntos este proyecto. Además, fue un trabajo en el que pude aprender muchísimo.

"Puedo decir que Steven es el director más estricto y exigente que he conocido. No te dice ni una sola palabra, pero sabes lo que está pensando perfectamente. Cuando una toma no está donde tiene que estar, te pide otra, y otra, y otra, y otra, otra, ¡las veces que sea necesario hasta que está convencido!", nos contó el actor para el que también era muy importante aclarar que el objetivo de todos los que hicieron este proyecto fue poder reproducir de manera clara, directa y lo más fiel posible, los eventos y sucesos de personajes que marcaron la vida del mundo moderno y, por supuesto, de Latinoamérica, "esta cinta está muy lejos de querer ser un panfleto político o de apoyar a uno u otro bando de la historia, huimos de cualquier postura política y apostamos ciento por ciento a la objetividad", aclaró.

Y es que para Bichir, el reto fue enorme al tener que interpretar a uno de los mitos vivos de la historia como es Fidel Castro. "Mira, yo traté de pensar lo menos posible en que tener este papel en mis manos era equiparable a estar en la final de la Champions League. No me permití pensar en la responsabilidad que significa tirar un penalti en el minuto final de un gran campeonato. Simplemente pensé en divertirme, en dar lo mejor posible y entré de cabeza como siempre me he lanzado a cualquier personaje que he hecho.

"Tenía a la mano grandes ventajas y desventajas. Por un lado, Fidel es un personaje del que existe mucho material para poder trabajar y por otro lado, el hecho de que todo el mundo sabe quién es y cómo es, expone tu trabajo a la lupa. Pero todo eso en lugar de atemorizarme, lo hizo más excitante para mí", nos confesó un Bichir que se siente profundamente comprometido con la causa latinoamericana y comparte con el director estadounidense mucho más que la pasión cinematográfica.

De hecho, Steven Soderbergh, antes de empezar la filmación, dio un discurso en español a todos los actores para concienciarlos acerca de lo importante que es este filme, pues en él se cuenta nada menos que la historia de los últimos líderes e idealistas de nuestro tiempo. "no puedo estar más de acuerdo con él. Es la última revolución que va a existir en Latinoamérica. Va a ser imposible llevar a cabo otra aunque sean necesarias muchas. Tan sólo en México existe una enorme, hiriente y a veces ofensiva desigualdad, que es la que provoca todos los problemas que estamos teniendo. Pero lo más triste del asunto es que nosotros ya tuvimos una revolución y no sirvió para nada. Siguen habiendo graves problemas de educación, de salud, últimamente de seguridad y se supone que una revolución resuelve esos problemas.

"Por eso es muy emocionante poder plasmar en una película lo que estos idealistas pudieron hacer y soñar. Es lo único que yo como actor puedo hacer, porque me gustaría tener armas más poderosas para cambiar las cosas, sin embargo, desde mi terreno, espero poder poner un grano de arena. En ese sentido, si la película afecta y hace pensar a la mayor gente posible, habremos triunfado", nos dijo convencido.

Respecto de los proyectos que tiene en puerta y a si le gustaría trabajar con directores mexicanos, Demián nos aseguró: "Me encantaría hacer algo con Del Toro, con Cuarón, con Iñárritu, ¡hay un montón de gente! Con el mismo Cazals, Jaime Humberto Hermosillo, con Jorge Fons. Ahora mismo hay algunos proyectos que se están cocinando en Los Angeles, pero que tardarán en cuajar. Del Toro siempre ha dicho que quiere hacer algo con Los Bichir y espero que me incluya en esa definición (risas). Sería buenísimo hacer algo con `El Gordo' y yo creo que no tardaremos mucho en aterrizar algo juntos.", finalizó.