Como parte de su esfuerzo por canalizar más ayuda a Haití, Bill Clinton acudió el martes a esta golpeada ciudad costera que casi fue destruida por una serie de tormentas el año pasado.
El ex presidente de Estados Unidos, nuevo enviado especial de las Naciones Unidas para esta isla caribeña, visitó un hospital y una escuela en Gonaives que sirvieron como refugios de emergencia durante las cuatro tormentas que azotaron la isla, las cuales provocaron la muerte de casi 800 personas y dejaron daños por 1.000 millones de dólares a los sistemas de irrigación, así como a puentes y caminos.

Clinton elogió los esfuerzos de reconstrucción pero dijo que falta mucho por hacer. Consideró que Haití necesita más dinero y mejor coordinación entre los grupos de ayuda humanitaria y el gobierno para reconstruir el país e impulsar el desarrollo.

``Sólo estoy tratando de organizar y agilizar este proceso'', dijo el ex mandatario durante un descanso en la gira por los caminos en mal estado de la ciudad.

La ayuda internacional ha llegado a la región de Gonaives, pero muchas viviendas y tiendas siguen dañadas y el área continúa siendo vulnerable a inundaciones porque las colinas circundantes han sido deforestadas para producir carbón.

A pesar de que fue el primer viaje de Clinton a Gonaives, fue recibido como si fuera un héroe que retorna.

Algunas chicas pedían a gritos tomarse una foto con el ex presidente, y los hombres empujaban a sus ancianas madres a través de la multitud con el fin de tener una oportunidad de estrechar su mano.

Los haitianos se subieron a pilas de escombros para poder ver la caravana de vehículos de Clinton mientras ésta avanzaba por las calles llenas de piedras de Gonaives, una de las ciudades más pobres de un país con problemas crónicos, considerado como el más pobre de América.

Clinton, que llegó a Gonaives junto con el presidente haitiano René Preval, dijo que el gobierno de Haití y las naciones y grupos internacionales que le dan apoyo esperan crear de 150.000 a 200.000 puestos de trabajo en todo el país en los próximos dos años.

Muchos de esos empleos vendrán de proyectos para reconstruir caminos y reducir la erosión de las colinas. ``Será difícil, pero creo que es importante'', dijo Clinton posteriormente en relación con su misión, una vez que ya había regresado a Puerto Príncipe, la capital del país. ``Quiero intentarlo y agilizar la ayuda, y asegurarme de dirigirla hacia las prioridades del pueblo haitiano''.