Bruselas, Bélgica.- Bombardear Irán, una posiblidad no descartada por Estados Unidos e Israel, lograría sin dudas retrasar el programa nuclear de Teherán, pero desencadenaría también un peligroso ciclo de violencia para Medio Oriente y el mundo, según expertos.
De acuerdo con diversos especialistas, empezando por los del MIT, el célebre Instituyo de Tecnología de Massachusetts, estiman que ataques aéreos permitirían frenar por bastante tiempo los trabajos iraníes.

En Natanz, por ejemplo, cuyas instalaciones están situadas a ocho metros de profundidad, bastaría con dos bombas guiadas por láser de 907 kilos y 24 bombas de penetración, según un estudio del MIT de mayo pasado.

Joseph Henrotin, redactor en jefe adjunto francesa Defensa y Seguridad Internacional, indicó que según un simulacro efectuado por los militares "un ataque aéreo debería apuntar contra 200 objetivos, además de laboratorios como el de Natanz, la central de Buchehr, la usina de agua pesada de Arak y otros centros de investigación atómica".

"Esto está al alcance de los norteamericanos que, además de su aviación, disponen de misiles crucero y bombarderos furtivos, e incluso de los israelíes, con F15-I y F16-I dotados de reservas adicionales", afirmó.

"El resultado de los daños materiales y humanos inflingidos a los iraníes postergaría 10 años su programa nuclear militar. Pero tendría consecuencias bastante difíciles de controlar, de uno y otro lado", advirtió sin embargo Henrotin.

Entre esas consecuencias podría estar la de bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz, es decir la entrada al Golfo Pérsico para los petroleros, calificado tiempo atrás como la "yugular de Occidente".

Esta posiblidad implicaría, a título preventivo, la necesidad de "neutralizar" los tres submarinos iraníes de fabricación rusa y la base naval de Bandar Abas.

Teherán podrían también impulsar una insurrección generalizada en Irak contra las tropas norteamericanas, obligando a Washington a enviar refuerzos, un movimiento de soldados exactamente contrario al que pretenden los estadounidenses en ese país.

Otra posible represalia iraní sería intentar implicar a Israel en el conflicto, incluso si los aviones israelíes no participaron en os bombardeos, como lo había hecho Saddam Hussein en su momento con misiles Scud mejorados.

"El mayor riesgo sería que Israel responda en forma automática con un bombardeo nuclear a todo ataque iraní con armas químicas", estimó Henrotin.

Por último, Teherán podría "poner en estado de ebullición a Medio Oriente con la ayuda de Siria".

Si los resultados de un ataque militar son tan imprevisibles como arriesgados, algunos se preguntan la razón por la cual Francia evocó esa hipótesis.

Según el experto Cédric Poitevin, del Grupo de Investigación e Información sobre la Paz y la Seguridad de Bruselas, Francia quiso así impulsar la adopción de nuevas sanciones contra Irán por parte de la Unión Europea con o sin el aval de la ONU.

En ese sentido, el experto señaló qu no es casual que las declaraciones francesas hayan tenido lugar poco antes de la reunión el viernes en Washington de las seis potencias (Estados Unidos, Rusia, China, Alemania, Francia y el Reino Unido).

En cuanto a los norteamericanos, si sus militares ya planificaron sin dudas una intervención de este tipo es también por temor de ver atacar en forma unilateral a los israelíes, lo que desencadenaría consecuencias aún más incontrolables.