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Con tres goles, Borgetti aniquiló a las Chivas sin necesidad de maldición alguna: el líder general jugó su peor partido en el torneo
Monterrey.- Feroz, la Pandilla de Monterrey sepultó 4-1 a las Chivas del Guadalajara, zarandeadas por primera vez en todo el Clausura 2008, suficiente para dejar casi sentenciada la serie de cuartos de final de la Liguilla, a menos que el Rebaño venza por tres goles al conjunto de La Volpe, el próximo sábado en el Jalisco.

Hambriento, el Monterrey encimó desde el primer minuto. Luis Ernesto Pérez, convertido en preciso pasador, lanzó un centro venenoso que Borgetti no logró rematar, pero el balón siguió de largo y obligó a la estirada de Luis Ernesto Michel.

Sin embargo, Chivas tuvo fortuna y en el minuto 6, Orozco fauleó dentro del área a Omar Bravo. El penalti lo ejecutó Ramón Morales pegado al poste derecho del arquero regio.

Obligado, Monterrey agobió a Chivas desde su salida, con un Luis Pérez clave en el traslado del balón. Tanto así que todas las acciones de peligro pasaron por sus pies.

Así, en el minuto 13, el portero tapatío desvió oportuno un tiro libre del mediocampista. Cuatro minutos después forzó a que la zaga se revolucionara para alejar el peligro y al 21' taladró por derecha y envió un centro que Jared Borgetti cabeceó picado, mas el oportuno lance de Michel impidió el anhelado empate.

Pasado el temporal, el Guadalajara se hizo del balón y en el cobro de un tiro libre, al 32', Ramón Morales buscó el remate de Reynoso, quien alcanzó a desviar el balón para dirigirlo al poste derecho de Orozco.

Cuando parecía controlada la crisis (36'), Ramón Morales disputó con furia un balón con Luis Pérez. En el forcejeo golpeó con el pie derecho el rostro del volante de Rayados y el árbitro Francisco Chacón no dudó en expulsar al tapatío.

Complicado al extremo, Chivas vivió un cierre de primer tiempo de pesadilla: primero, al 44', toleró el empate. Para no variar, Luis Pérez catapultó a Borgetti, quien bajó con el pecho y fusiló con tiro cruzado.

Y en tiempo de compensación, Reynoso enganchó al Chupete Suazo dentro del área. Penalti que convirtió el propio chileno, tras engañar a Michel, quien se tiró a su izquierda.

Con el rival mermado por la expulsión de Morales, la Pandilla encaró el complemento decidido a matar. Y lo hizo...

En el intento (54'), Suazo sacó tiro que rechazó Michel, pero en el rebote desaprovechó el chileno. Mas la tormenta no la paraba nadie y al 68', Pérez -indiscutible figura- filtró para Robert de Pinho, cuyo disparo rechazado rebotó en Borgetti y éste fulminó por el centro del marco.

Y al 72', Ochoa desbordó alegre por derecha, centró y el balón le quedó a Jared, quien logró, contundente, su tercera diana de la noche.

Para colmo, El Pato Araujo se hizo expulsar por faulear a Baloy. Y Chivas, sin Morales -su principal pasador- en la vuelta, tendrá que hacer frente a la maldición del superlíder.