Redacción
Los Angeles.- Britney Spears y su ex m arido Kevin Federline atendieron ayer su primera clase de un curso para la crianza de los hijos, en la que serán asesorados sobre cómo educar a los niños siendo padres divorciados.
La pareja atenderá un total de seis clases en las que se les enseñará técnicas de comunicación y la forma de cooperar entre ambos en la educación de los hijos.

Se espera que la pareja acuda mañana al Tribunal para que el juez pueda evaluar el progreso de ambos en el citado curso y el cumplimiento de la cantante de todas las obligaciones impuestas por el juez.

Spears tuvo además su segunda visita supervisada y, para variar, no demostró ser lo suficientemente responsable como para cuidar a sus hijos.

La supervisora se llevó una mala impresión. "No le prestó atención, ni la trató con respeto, como si se tratara de una empleada suya", destacó una fuente al "Daily Mail". Según trascendió, este encuentro fue "muy dañino" y podría tener consecuencias irreparables en la audiencia del viernes. Allí Federline pedirá tener el 70 por ciento de la custodia de sus hijos.