Notimex
A 40 años del Movimiento Estudiantil de 1968, Luis González de Alba, uno de sus más cercanos protagonistas, sostiene la tesis de que la intervención del Ejército y el llamado Batallón Olimpia no fue una acción coordinada y que no llevaban como consigna la masacre en Tlatelolco.
Esas y otras ideas que desde hace cuatro décadas ha analizado y expresado en algunos ensayos y artículos periodísticos, están contenidas en su nuevo libro "Otros días y otros años", que sin afán de convertirse en una segunda parte de "Los días y los años", que escribiera en 1976, revisa su sentir en torno a ese suceso.

Entrevistado por Notimex en ocasión de la publicación de esta segunda crónica testimonial del Movimiento, González de Alba aclaró que su idea no ha sido ofrecer una continuación, sino un complemento del libro que escribió a los 26 años.

La idea surgió luego de que con motivo de los 40 años del suceso lo empezaron a buscar y a pedir múltiples testimonios de su participación, entonces decidió que tenía una historia que no contó la primera vez y que le podía servir para externar todas esas dudas que siempre tuvo.

"No pensé en modificar la primera crónica, sino en escribir una paralela, a la que llamé 'Otros días, otros años', la cual ocurre simultáneamente a cuando estoy escribiendo 'Los días y los años', y de nuevo comienza en la cárcel de Lecumberri", comentó.

En esta nueva historia, en la que mezcla el testimonio con la narración novelada, vuelve a revisar su detención e interrogatorio, porque, según él, ahora deja claro que "entre el Ejército y el Batallón Olimpia no hubo coordinación, el Ejército estuvo a punto de matarlos, sin saber que también eran soldados".

Lo que realmente hubo, consideró, fue una enorme confusión, se les salio de las manos y acabó en muchos muertos, pero tampoco los miles que se han dicho, "eso lo he reflexionado a lo largo de este tiempo, he sacado algunos elementos en artículos y en este libro doy mi última visión de lo que creo que sucedió, a partir de lo que ví".

Desde luego, reconoció, no se puede tomar distancia de un hecho como ése, la prueba está en el trabajo que le costó concluir la corrección de pruebas de "Los días y los años" que fue reeditado en esta oportunidad por Planeta.

Eso no me ocurrió con el nuevo libro que concluí en un par de días, comentó González de Alba, para quien lo más valioso de este volumen es cerrar un ciclo, dado que no piensa volver a escribir un trabajo de estas características sobre el tema.

En el libro, destacó, hay un personaje nuevo, que es un preso común, un muchacho que se volvió su amigo, y con cuya curiosidad fue armando una serie de cuestionamientos que ahora expresa al lector.

El chico era de Tepatitlán de donde era su abuelo paterno y eso les dio la pauta para irse conociendo. "El me preguntaba mucho sobre el 68 pues había sido detenido desde antes y usé esas conversaciones para replantear mis dudas sobre lo que pasó".

No tenía nada que ver con el movimiento, pues había caído en prisión tiempo atrás, por homicidio accidental, y no tenía la menor idea y sí muchas preguntas sobre el tema.

Desde luego los diálogos con él no son textuales, sino recreaciones que González de Alba hizo para volver anarrar el 68, pero sobre todo Tlatelolco, un punto que siempre lo ha inquietado por sus mitos y secretos.

Por ejemplo, dijo, "en cuanto al número de muertos, yo no podía saber porque me detuvieron en seguida y se habían dado todo tipo de números, desde unos cuantos hasta centenares", sin embargo, expuso, lo que él vio es que en la Plaza de las Tres Culturas nunca hubo los miles de manifestantes que se decía.

Recordó que al paso del tiempo, cuando se tuvieron fotos y datos mas concretos, cuando algunos de sus compañeros llegaron a la Cámara de Diputados, se creó una primera comisión de investigadora del 68 que publicó avisos en todo el país pidiendo responder a quien hubiera perdido alguna persona en esos sucesos.

"Allí encontraron 38 nombres, que es el número que dio el presidente Díaz Ordaz, los que están inscritos en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, y éso es parte de lo que saco en las conversaciones con ese muchacho". Y es que según González de Alba, de dónde tanto muerto si en la Plaza no hubo muchos miles, "eso tiene parte de ficción".

Inquirido sobre cómo llega a estos 40 años, él, quien fuera miembro del Consejo Nacional de Huelga de la UNAM, detenido en Tlatelolco, interrogado en el Campo Militar número 1 y después preso durante tres años en Lecumberri, el escritor afirmó que realmente ha sido un parpadeo.

A 40 años de estos sucesos, revivir aquellos días sirve sólo para admitir que "no sabemos todo sobre el 2 de octubre de 1968".

Luis González de Alba llegó de Guadalajara a estudiar Psicología en la UNAM y se convirtió en uno de los dirigentes del movimiento estudiantil de 1968. Detenido en Tlatelolco el 2 de octubre, escribió en la cárcel de Lecumberri su primera novela "Los días y los años", donde narra esos hechos.

Ha escrito cuento, poesía y ensayo, y periodismo de divulgación. En 1997 el Primer Premio Nacional de Periodismo por su labor en la divulgación de la ciencia.