AP/EFE
Waco.- Ayer el presidente George W. Bush hizo partícipes de su alegría a periodistas por la boda del sábado de su hija Jenna Bush con Henry Hager, la cual él y su esposa, la primera dama Laura Bush, decidieron no compartir con el país entero.
"Nos sentimos sumamente bendecidos", dijo Bush en un aeropuerto de Waco, donde abordó el avión presidencial para regresar a Washington D.C. Lo acompañaba la primera dama.

Bush calificó como "espectacular" la boda de su hija, de 26 años, y de su nuevo yerno, realizada al atardecer del sábado en su finca de Texas.

"La boda fue espectacular, como esperábamos. El clima ayudó, y justo en el momento en el que (los novios) intercambiaron sus votos, el sol se ponía sobre nuestro lago", precisó Bush.

"Este fin de semana del Día de la Madre ha sido sumamente especial para Laura y para mí", dijo el Presidente.

Bush se refirió a la flamante novia como "nuestra pequeña Jenna", y declaró que su nuevo yerno es "un joven muy bueno".

La boda
Un funcionario de la Casa Blanca confirmó, por correo electrónico, a las 21:28 horas del sábado que la pareja había contraído nupcias.

Se realizó una fiesta a la que asistieron unos 200 invitados, entre familiares y amigos, la cual fue animada por la banda Tyrone Smith Revue, de 10 integrantes, de Nashville, Tennessee.

La boda, que se realizó en privado en el rancho de 648 hectáreas de la familia Bush en Crawford, Texas, fue muy distinta a otras de las familias que han habitado la Casa Blanca, como la de Luci Baines Johnson en 1966, la cual fue observada por millones de personas a través de la televisión.

Jenna y Hager deseaban una ceremonia privada, por lo cual no invitaron a los periodistas ni permitieron el ingreso de cámaras de televisión para grabar las nupcias que ahora forman parte de la historia presidencial.

Aunque a la primera dama Laura Bush le hubiera gustado celebrar la boda en la Casa Blanca, según admitió ella misma, Jenna tenía muy claro que sus esponsales debían celebrarse en Crawford. "He vivido toda mi vida en Texas, y Texas es donde me siento en casa", explicó.

La última boda en la Casa Blanca se celebró en 1971, cuando Tricia, la hija de Richard Nixon, se casó con Edward Cox.

Jenna y Henry, que se conocieron durante la campaña electoral de Bush en 2004, planean vivir en una casa de dos dormitorios en Baltimore, a corta distancia de Washington, donde ella piensa continuar su carrera como maestra y él, que se gradúa este mes de la Escuela de Negocios de la Universidad de Virginia, trabajará para una empresa eléctrica.