Egipto.- El presidente estadounidense, George W. Bush, llegó hoy a Egipto, donde se reunió con su homólogo Hosny Mubarak, durante el último tramo de su viaje por Cercano Oriente.
También se reunirá con el presidente palestino, Mahmud Abbas, el mandatario afgano, Hamid Karzai, y el rey jordano Abdullah II. El primer ministro libanés, Fuad Siniora, tuvo que anular su encuentro con el mandatario previsto para el domingo, ya que se encuentra negociando con la oposición libanesa en Doha una solución a la crisis.

En la agenda con líderes egipcios y jefes de Estado árabes en el resorte vacacional de Sharm el Sheij, se encuentran temas como la crisis en Líbano, en Irak y el proceso de paz de cercano Oriente.

Bush quiere debatir especialmente la creciente influencia de Irán en la zona, que supone está detrás de la reciente violencia en Líbano. En su visita a Arabia Saudí, Bush transmitió esa preocupación de aumento de influencia iraní en Líbano y también en Irak, una inquietud que Arabia Saudí comparte con Estados Unidos, dijo un asesor de seguridad nacional estadounidense.

Se prevé que Bush agradezca a Egipto sus esfuerzos como mediador en el conflicto entre israelíes y el grupo palestino Hamas, aunque los expertos no creen que se alcancen avances significativos y tildaron la segunda gira del estadounidense a la región de ceremonial.

Mañana Bush hablará ante miembros de la conferencia regional del foro económica internacional.

Bush llegó a Egipto procedente de Arabia Saudí, donde fue despedido por el gobernador de Riad, el príncipe Salman bin Abdulasis, en el aeropuerto.

En Riad, Bush intentó sin éxito en su reunión con el rey Abdullah el viernes que el gobierno saudí aumentara la produción petrolera para forzar la caída de los precios del petróleo. Los saudíes consideraron suficiente el incremento dedicido en marzo.

Las conversacioens políticas no estuvieron libres detensión. El Ministro de Exteriores saudí, el príncipe Saud al Faisal, explicó en la noche del viernes que la casa real siguió con preocupación el discurso del presidente estadounidense ante la Knesset (parlamento israelí) y retieró que no sólo los israelíes tienen derecho a vivir en paz, sino también los palestinos.

Bush había visitado antes Israel con motivo del 60 aniversario de su nacimiento como Estado.