Washington.- El gobierno pidió el miércoles al Congreso la pronta aprobación del financiamiento de la Iniciativa Mérida para ayudar a México y Centroamérica a combatir el narcotráfico y crimen organizado, pero varios congresistas continuaron planteándose interrogantes sobre los alcances y efectividad del plan.
Aun cuando muchos usaron un lenguaje inusualmente fuerte hacia la forma en que el presidente George W. Bush negoció los detalles con el presidente mexicano Felipe Calderón, ninguno de ellos adelantó abiertamente que votaría en contra del proyecto.

La iniciativa, anunciada por Bush el 22 de octubre, propone una partida inmediata de 500 millones de dólares para México como adelanto de un paquete de 1.400 millones de dólares en tres años, y otra de 50 millones para los países centroamericanos.

Thomas A. Shannon, subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, dijo que la iniciativa beneficiará no sólo a los países recipientes de la ayuda al dotárseles de mejores herramientas para la lucha contra los carteles de la droga sino que Estados Unidos tiene "una oportunidad sin precedentes de reducir los estragos económicos y humanos en nuestras ciudades".

"Los gobiernos de México y Centroamérica han reconocido la amenaza a su propia estabilidad y prosperidad", dijo Shannon en una vista pública ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes. "Están tomando valerosas acciones para enfrentar a elementos criminales y buscan el apoyo de Estados Unidos para asegurarse un esfuerzo amplio e integrado".

El congresista demócrata Tom Lantos, presidente del comité y promotor de la audiencia para analizar los alcances de la iniciativa, expresó su "profunda preocupación" por el hecho de que Bush no haya comunicado al Congreso sus contactos con Calderón para delinear el plan.

Shannon dijo que el gobierno no informó al Congreso debido a que las conversaciones se estuvieron haciendo sobre "un cronograma apretado", una respuesta que no convenció a Lantos quien le dijo que la impresión que había creado el gobierno con esa actitud era "negativa".

"Esta administración continúa creyendo que tiene el monopolio de la sabiduría y no debe consultar a nadie", dijo Lantos.

Eliot Engel, demócrata de Nueva York, presidente del subcomité para el Hemisferio Occidental, se quejó de que le ha pedido a Bush el envío de la "justificación de presupuesto" para la iniciativa, pero que apenas la recibió el martes a las 5 de la tarde.

David Scott, demócrata de Georgia, le pidió a Shannon que comunicara a Bush que "el Congreso no es un banco". "Este plan fue negociado inconstitucionalmente", dijo.

"Queremos que transmita un poderoso mensaje (a Bush) para que esto se corrija porque este Congreso no es una caja de resonancia del ejecutivo".

Lantos hizo notar que tampoco estaba claro por qué el gobierno pide 500 millones para México y apenas una décima parte para unos seis países centroamericanos, y está separando unos 208 millones de ese monto, o un 40%, para una flota de helicópteros que no tuvieron los resultados esperados.

Recordó que hace cinco años Estados Unidos entregó 53 helicópteros a México para el mismo tipo de campaña, pero México los devolvió debido a que se encontraban en mal estado y el mantenimiento resultaba oneroso.

También Lantos se preguntó sobre los riesgos de abrir ahora una Iniciativa Mérida para México sin saber exactamente cuales serían los plazos de ejecución, corriéndose el riesgo de que se convierta en "otro Plan Colombia", sin un final previsto y que ya ha canalizado a ese país unos 5 mil millones de dólares en siete años.

Durante la audiencia salieron a discusión temas inesperados como la construcción del muro en la frontera, la vigencia de los derechos laborales en México y los asesinatos de periodistas que denuncian casos de corrupción.

En dos oportunidades la audiencia fue interrumpida por amigos de Brad Will, el periodista estadounidense muerto a tiros en las protestas de Oaxaca el 27 de octubre del 2006. Uno de los manifestantes fue desalojado de la sala.

Engel y Dan Burton, el republicano de mayor rango en el comité, enviaron una carta a Bush en la cual le dicen que la Iniciativa Mérida carece de "un componente de planificación" que permita a las autoridades adelantarse a las actividades de las bandas criminales.

Esta es la primera vez que comparecen a una vista sobre la Iniciativa Mérida enviados del Departamento de Estado.