El Universal
Como parte de la corresponsabilidad de México en la lucha contra el crimen organizado, el embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán Casamitjana, informó que el gobierno del presidente Felipe Calderón tiene planeado destinar durante tres años 7 mil millones de dólares para el combate de estas redes criminales.
Este monto no forma parte del programa de colaboración bilateral en la lucha contra el crimen organizado, conocido como Iniciativa Mérida, sino que se incluye en el presupuesto que el presidente Felipe Calderón ha pensado destinar a la estrategia nacional para luchar contra este flagelo.

Es así como, de acuerdo con el gobierno de México, el gasto erogado en seguridad para desarticular a las redes criminales por siete dependencias federales mexicanas asciende a 2 mil 500 millones de dólares, un incremento de 24% en relación al presupuesto de 2006.

Según fuentes oficiales se prevé que en los siguientes dos años se destinen al presupuesto para este mismo fin, cantidades más o menos similares hasta completar los 7 mil millones de dólares.

En la edición de EL UNIVERSAL del 17 de octubre, Steve Johnson, subsecretario de Defensa adjunto para el Hemisferio Occidental, afirmó que en esta lucha contra el narcotráfico México invertiría 7 mil millones de dólares.

De acuerdo con un comunicado emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores, estos recursos presupuestales han hecho posible llevar adelante el esfuerzo que por decisión propia, el Estado mexicano realiza contra este flagelo y "los compromisos adquiridos por ambos gobiernos en la Iniciativa Mérida, complementarán este esfuerzo".

Sarukhán Casamitjana informó, en una entrevista radiofónica con la periodista Carmen Aristegui, que el equipo adquirido (aeronaves, equipo computacional) por México y estados Unidos para la Iniciativa Mérida contra el crimen organizado, será completamente nuevo. Explicó que con ello, se evitará lo que sucedió en 1996 con los 73 helicópteros "Huey" que Washington donó a nuestro país para combatir al narcotráfico, luego de haberlos utilizado en la guerra de Vietnam, y que tuvieron que ser devueltos por el mal estado en que se encontraban.

El embajador negó que esta cooperación bilateral tenga que ver con las extradiciones de narcotraficantes mexicanos se han dado en los últimos meses hacia Estados Unidos, y aseguró que el respeto a los derechos humanos en los operativos contra las organizaciones delictivas es y seguirá siendo fundamental para el gobierno mexicano.

El representante ante la Casa Blanca agregó que México se compromete a fortalecer los esfuerzos para enfrentar al narcotráfico y a seguir haciendo lo que ha venido realizando en el sexenio de Felipe Calderón, es decir, ir cerrando las rutas de trasiego de drogas hacia el vecino país del norte, ya sean originarias de México, como la mariguana, o las que entran de otros países, particularmente de la zona andina, como la cocaína.

También se continuará con mecanismos para erradicar la corrupción en cuerpos policiacos y hacia el mejoramiento de capacitación, escrutinio y verificación de personal.