México, D.F. .- El presidente mexicano, Felipe Calderón, cumple mañana su primer año en el Gobierno, en el cual ha cosechado más éxitos que errores y ha demostrado capacidad política para evitar la confrontación, coincidieron hoy varios analistas consultados por Efe.
En doce meses, Calderón ha tenido que hacer frente a los efectos devastadores de un huracán de máxima intensidad que atravesó parte del país, a graves inundaciones en el estado de Tabasco y a dos ataques con explosivos de un grupo guerrillero contra la infraestructura petrolera nacional.

También a la desaceleración de la economía estadounidense, a presiones inflacionarias en los productos energéticos y de la canasta básica, y a la creciente actividad de los carteles del narcotráfico, entre otras cosas.

En el terreno político ha conseguido la aprobación de tres reformas (electoral, fiscal y de pensiones), pese a que su administración inició fuertemente cuestionada por los sectores de izquierda que calificaron de fraudulenta la elección presidencial de julio de 2006.

Calderón se impuso al candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, por el 0,56% de los votos, y su investidura el 1 de diciembre del año pasado estuvo en riesgo por una ola de protestas en las calles y en el Congreso.

Para José Antonio Crespo, del Centro de Investigación y Docencia Económicas, Calderón ha logrado generar "popularidad y respaldo rápidamente" con una política fuerte de combate al narcotráfico.

Sin embargo, puntualizó, los datos revelan que la "violencia por el narcotráfico está ahora peor" y, por el contrario, afecta "a ciudadanos que antes no tenían nada que ver y se expande a otras regiones".

El analista considera que Calderón tuvo habilidad para "incorporar a la izquierda en la reforma electoral", lo que "distiende el malestar y la inconformidad" por los últimos comicios.

Aún "no está resuelta la polarización, ni el agravio", pero Calderón no ha caído "en la tentación de tratar de resolver el problema con mano dura", sino con "apertura", una decisión que le ha permitido acercarse a "los sectores moderados de la izquierda", opinó.

Crespo remarcó también la recomposición de las relaciones diplomáticas "afectadas innecesariamente por el ex presidente Vicente Fox" (2000-2006), con países como Venezuela y Cuba.

Soledad Loaeza, académica del Colegio de México, piensa que los primeros 365 días de Calderón en el poder han sido para el gobernante "un ejercicio de concentración de recursos políticos en la estabilización postelectoral".

El mandatario ha "desempeñado un papel importante en esta reconciliación", lo que queda patente en una "relación fluida con el Congreso", consideró Loaeza.

No obstante, la politóloga cree que a Calderón no le ha ido bien en materia laboral, uno de sus principales ejes de campaña, dado que su programa de empleo para jóvenes "no ha tenido ningún éxito", pese a que el Gobierno ha anunciado que este año se ha logrado un récord en la generación de puestos de trabajo, con cerca de un millón.

Asimismo, considera que las alianzas electorales que estableció el presidente con el poderoso sindicato de maestros del país "han tenido un costo real", lo que se traduce en que "no hay todavía un programa educativo articulado".

De cara al futuro, el gobernante deberá atender los asuntos económicos porque en algunos sondeos de opinión pública recientes ésa preocupación ha desplazado a la inseguridad, estimó.

"El Gobierno debería estar tomando providencias para defendernos ante una recesión en EE.UU., que tendría un impacto muy perturbador", concluyó.

Por su parte, el investigador mexicano Sergio Aguayo lamenta que para ganar las elecciones Calderón "tuviera que aliarse con los poderes fácticos que han convertido a México en un paraíso de monopolios económicos, políticos y sindicales".

Empero, Aguayo resalta como principal logro del político "frenar el deterioro en la debilidad del estado" y recuperar el control en el seno del conservador Partido Acción Nacional (PAN), del que forma parte.

México sigue siendo "un país dividido" que deberá enfrentar además los retos de la migración y de la apertura del apartado agrícola mexicano y el estadounidense del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, prevista para enero próximo, precisó.

Según un sondeo publicado esta semana por la empresa Mitofsky, Calderón acaba su primer año con un promedio de popularidad del 62%.