LA JORNADA
México, D.F. .- El presidente Felipe Calderón deploró ayer el "cobarde" asesinato de Edgar Eusebio Millán Gómez, coordinador general de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva, e hizo un parangón entre los héroes nacionales y los elementos de la fuerza pública que han caído en el cumplimiento de su deber.
"Muchos desde su vida cotidiana, desde el anonimato o desde el servicio público, aun sin la talla histórica de (Miguel) Hidalgo, también trabajan e incluso ofrendan su propia vida para defender la libertad de los mexicanos", expresó en Guanajuato.

A temprana hora, la Presidencia de la República manifestó en un comunicado su pésame por el "cobarde asesinato de un funcionario ejemplar comprometido con la seguridad de las familias mexicanas" como lo fue Millán Gómez, y aseguró que reforzará la lucha contra la delincuencia organizada.

Luego, durante la presentación del programa de festejos de la Expo Bicentenario México 2010, en la capital de Guanajuato, el Presidente señaló que si bien no hay héroes de la talla de Hidalgo y el país es libre e independiente, se tiene que seguir luchando para preservar esa libertad en contra de quienes la amenazan.

La Presidencia de la República señaló que el ejemplo que dio este funcionario "nos alienta a seguir adelante contra aquellos que atentan contra la tranquilidad y la salud" de la población.

El gobierno federal, continuó, hace un especial reconocimiento a la trayectoria profesional y a la determinación con la que el coordinador combatió el crimen y la impunidad, así como por los graves daños que infligió a la estructura operativa y financiera del crimen organizado.

Millán Gómez fue asesinado por un sicario presuntamente contratado por el cártel de Sinaloa, encabezado por los hermanos Beltrán Leyva y Joaquín El Chapo Guzmán cuando entraba a su hogar, en la colonia Guerrero de la ciudad de México.