Quito.- Expresa el embajador ecuatoriano en Colombia, Francisco Suéscum, que la masacre es un hecho bárbaro, un hecho de guerra, en contra de la paz, de la vida y de los Derechos Humanos
El embajador ecuatoriano en Colombia, Francisco Suéscum, llamado hoy a consultas por su Gobierno, calificó hoy de "hecho de guerra" el ataque militar colombiano en territorio de Ecuador, en el que resultó muerto el sábado el portavoz internacional del las FARC, "Raúl Reyes".

En declaraciones a los periodistas a su llegada al aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, Suéscum dijo que "la masacre es un hecho bárbaro, un hecho de guerra, un hecho en contra de la paz, de la vida y de los Derechos Humanos".

"Las relaciones (entre Ecuador y Colombia) quedan muy afectadas por un acto de esta naturaleza, que no lo esperábamos desde ningún punto de vista", agregó Suéscum.

Apostilló que su llamada a consultas por parte del presidente de Ecuador, Rafael Correa, es "un acto de legítima defensa de la dignidad y soberanía del país que ha sido violada por este atropello cometido por las Fuerzas Armadas de Colombia".

El responsable diplomático aseguró que no tenía "ningún conocimiento (previo de la operación). Si lo hubiera tenido hubiera informado. Nadie ha informado absolutamente nada al Ecuador".

También recordó que para las comunicaciones sobre asuntos militares en la frontera común entre Ecuador y Colombia "existen mecanismos de la misma Combifrom", la Comisión Binacional de Frontera que componen mandos castrenses y representantes diplomáticos de ambos países.

Sobre su regreso a Bogotá, señaló que el presidente Correa es quien marca la política exterior del país y que será el que decida cuando se puede producir su vuelta.

En el ataque de ayer de tropas colombianas a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el interior de territorio ecuatoriano, hubo al menos 17 guerrilleros muertos, entre ellos Luis Édgar Devia Silva, más conocido como "Raúl Reyes", y uno de los ideólogos de las FARC, Guillermo Enrique Torres, conocido como "Julián Conrado", además de al menos tres guerrilleras heridas.

Tras ese ataque, Ecuador llamó a consultas a Quito a Suéscum, su embajador en Bogotá, y presentó una enérgica protesta al Gobierno Colombiano, del que se espera una inmediata respuesta.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo que el ataque del sábado, en el que las tropas colombianas bombardearon y entraron en territorio ecuatoriano, es la "peor agresión que ha sufrido Ecuador por parte de Colombia" a su soberanía e integridad territorial.

El Ministerio de Relaciones Exteriores convocó también al embajador de Colombia en Quito, Carlos Holguín, al que se le comunicó la protesta y la retirada de Suéscum.