Excélsior
TNS, empresa de estudio de mercado, reveló en un análisis, que 56 por ciento de los mexicanos opina que la situación económica en México empeorará durante los próximos seis meses.
México, D.F..- La crisis económica afecta a consumidores y proveedores; los primeros buscan precios bajos, en tanto, los proveedores deberán adaptarse a esta demanda o sufrir las consecuencias reflejadas en bajas ventas.

TNS, empresa de estudio de mercado, reveló en un análisis, que 56 por ciento de los mexicanos opina que la situación económica en México empeorará durante los próximos seis meses.

Razón que obliga a la población a tomar medidas como cancelar sus deudas (50 por ciento), disminuir el uso de tarjetas de crédito (49 por ciento), disponer de sus ahorros (39 por ciento) y hasta cambiar de banco (19 por ciento)

De acuerdo con Roberto Bello, director general de consumo de la Procuraduría Federal del Consumidor, "los compradores están sustituyendo marcas premium por otras más baratas, esta es una oportunidad para los consumidores al reevaluar su portafolio de productos y también para los fabricantes y proveedores de buscar posicionamiento entre los clientes".

En su opinión, es en momentos como el actual cuando los clientes pueden "premiar al proveedor que da buenos precios o una calidad que es acorde al costo de lo que estamos comprando. y castigar a aquellos que lo hacen en sentido contrario".

Entre las firmas que ya tomaron cartas en el asunto para enfrentar la crisis económica se encuentran desde tiendas de autoservicio hasta las de productos lácteos.

Comercial Mexicana, por ejemplo, ofrece bonificaciones de 20 por ciento en Monedero Naranja al adquirir detergentes de la empresa Henkel, dueña de marcas como Más Color y aunque aún enfrenta una situación económica complicada por sus deudas con derivados decidió relanzar su campaña "Miércoles de Plaza".

Además de continuar con agresivas campañas publicitarias, la empresa impulsa el servicio de "La Cómer en tu Casa", opción que le permite acercarse a aquellos consumidores que no pueden realizar sus compras por falta de tiempo.

Soriana, por su parte, ofrece jugos y pastas dentales a 14.90 y 9.90 pesos respectivamente, mientras que Wal-Mart, decidió vender mil 400 productos a diez pesos como una estrategia para mantener el tráfico en sus tiendas. Otras empresas como Danone, decidieron atacar el mercado con la disminución de sus precios: el yogur DanUp se ofrece en las tienditas de la esquina en seis pesos, y para aquellas consumidoras que anteriormente compraban Activia en presentación individual ahora pueden adquirir el producto en una versión de kilo, bajo la promesa de ser más barata.

También existen compañías que buscan mezclar sus artículos para impulsar las ventas: Henkel, dueña de la marca Viva, se asoció con Burger King, mediante un cupón impreso en las bolsas del detergente el cliente puede obtener "un combo gratis en la compra de otro".

Sobre los artículos baratos el titular de la Profeco, Antonio Morales de la Peña, aseguró que "los consumidores están conscientes de que lo barato puede salir más caro, están buscando precio y calidad" y consideró que al efectuar compras donde se analice el precio y la calidad se puede ahorrar hasta 30 por ciento.

Roberto Bello, añadió que "hemos percibido que están sustituyendo marcas pero no significa que sean de menor calidad".

Graham Tocher, director regional de TNS para América Latina, dijo que frente a los cambios en el comportamiento de los consumidores, los clientes están reduciendo sus compras, ante ello las sobrecapacidades de producción de las compañías se resuelven con cortes en la producción que se traduce en mayor desempleo.

De acuerdo con Tocher, tan sólo en México 60 por ciento de los consumidores bancarizados prevé recortar gastos.