Ciudad del Cabo, Sudáfrica.- El Cabo de Buena Esperanza se ha convertido en el Cabo del Miedo para la selección inglesa: la pobre actuación que mostró hasta ahora en Sudáfrica generó fuertes críticas en la prensa británica y despertó el fantasma de la eliminación en primera ronda, algo que los "Three Lions" no sufren desde 1958.
"Nos faltó todo", dijo el entrenador, Fabio Capello, tras el empate a cero con Argelia este viernes. El pobre resultado siguió a otras tablas con Estados Unidos por 1-1 en el debut. Demasiado poco para una selección que partía como favorita.

No ganarle el miércoles a Eslovenia, líder del Grupo C, podría significar una prematura despedida en primera ronda. Capello, sin embargo, confía en que el equipo recupere la identidad que tantos elogios le valió antes de que comenzara el torneo. "?sta no es la Inglaterra que conozco. No vi pasión", se quejó.

Las consecuencias de una posible eliminación son imprevisibles, pero ya se dejaron adivinar tras el empate ante Argelia: mezclado con las ruidosas vuvuzelas, el equipo de estrellas como Wayne Rooney, Frank Lampard y Steven Gerrard recibió desde las gradas un sonoro pitido de los propios hinchas ingleses.

No pasó desapercibido para Rooney, que se acercó al público y tuvo un duro intercambio con algunos de sus compatriotas. "Es muy bonito ver cómo te silban tus propios aficionados", dijo con ironía tras el partido. "Eso sí que es un apoyo leal".

Los incidentes no terminaron ahí. Un aficionado enfurecido siguió luego a los jugadores y logró colarse en el vestuario, donde al parecer tuvo un enfrentamiento verbal con el lesionado David Beckham.

Los medios británicos fueron aun más duros que los hinchas. "Cabo de Miedo: el sueño mundialista de Inglaterra pende de un hilo", titula hoy "The Sun", que vio un juego "gris, monótono, deprimente, inconexo, por momentos desesperado y, sobre todo, sin brillo alguno".

Para "The Mirror", "los fracasados de Capello no merecen llevar esa camiseta". "The Guardian" describió una "Inglaterra ridícula".

El plantel mostró comprensión con estas reacciones. "Para esta actuación no hay disculpas. No estuvo a nuestro nivel", reconoció el capitán Gerrard.

Y es que la gran fase previa que firmaron los ingleses hace ahora irreconocible su pobre juego: "Es increíble, si uno conoce las capacidades de los jugadores", admitió Capello.

Con apenas dos puntos tras dos partidos, Inglaterra ocupa el tercer puesto del Grupo C tras Estados Unidos (con los mismos puntos pero más goles) y Eslovenia (cuatro puntos). "Ahora tenemos más presión", sostuvo Gerrard.

Como si hubiese pocos problemas, Capello tendrá que cambiar ante Eslovenia por tercera vez su defensa ante la ausencia por acumulación de amarillas de Jamie Carragher. Las lesiones de Rio Ferdinand y Ledley King ya habían obligado al técnico a cambiar su zaga.

"Espero que el miércoles veamos a la verdadera Inglaterra", confió el italiano. "Y que los jugadores vuelvan a relajarse después de una buena actuación".