El candidatos de Junts pel Sí, Artur Mas, durante el acto de inicio de campaña de las elecciones catalanas celebrado esta noche en Barcelona. Foto EFE
La intención de Mas es llegar "hasta el final", es decir, hasta la proclamación de la independencia.
Barcelona, España.- El primer día de campaña de los comicios catalanes del 27 de septiembre, concebidos por el gobierno de Artur Mas como un plebiscito independentista, está marcado hoy por la celebración de una gran marcha con la que se pretende demostrar la fuerza del secesionismo en la región del noreste de España.

Bajo el lema "Vía Lliure" (vía libre), cientos de miles de personas recorrerán previsiblemente esta tarde (hora local) la avenida Meridiana de Barcelona, esbozando una imagen muy similar a que se ha repetido cada 11 de septiembre en los últimos cuatro años coincidiendo con el día de la Diada, fiesta oficial de Cataluña.

"No estamos pidiendo la luna (...) Hay mucha gente en Cataluña a favor de este proceso, que quiere cambiar el 'status quo' y la situación", dijo hoy Artur Mas en una rueda de prensa dirigida a los medios internacionales, en la que aseguró que el proceso hacia la independencia será "escrupulosamente legal".

El jefe del Ejecutivo catalán compareció junto a Raül Romeva y Oriol Junqueras, dos de los candidatos de la lista independentista Junts pel Sí (Junts pel Sí), con la que pretenden aglutinar el voto independentista para avanzar hacia la secesión de la región.

Según un sondeo publicado el jueves por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS, estatal), los separatistas lograrían el 27 de septiembre una ajustada mayoría absoluta en el Parlamento catalán, condición para continuar el proceso hacia la independencia, aunque no de votos.

La intención de Mas es llegar "hasta el final", es decir, hasta la proclamación de la independencia, según dijo hoy. Lo hará siempre que las fuerzas secesionistas alcancen la mayoría absoluta de escaños (68 diputados de 135), aunque prefiriría que también superaran un 50 por ciento de los votos, según reconoció.

Desde el gobierno de Mariano Rajoy, contrario al plan de Mas, acusaron hoy al gobierno catalán de hacer un uso partidista de la fiesta oficial de Cataluña en favor de los partidos independentistas.

"La Diada hoy es un acto electoral de Artur Mas", dijo en rueda de prensa la "número dos" del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría.

En los próximos días, y con el desafío independentista sobre la mesa, los partidos políticos sacarán su artillería pesada para tratar de captar votos de cara a los comicios más importantes celebrados en las últimas décadas en la región.

Los líderes de los principales partidos españoles estarán muy presentes en esta campaña: Mariano Rajoy irá al menos cinco veces a Cataluña para apoyar a su Partido Popular (PP); el socialista Pedro Sánchez, siete; y el líder del partido de izquierdas Podemos, Pablo Iglesias, cinco.

En Bruselas, la Comisión Europea declinó hoy valorar la Diada y los comicios catalanes. "No hacemos comentarios sobre temas relativos al orden constitucional de los Estados miembros", dijo el portavoz comunitario Margaritis Schinas, según recogió el diario "El País".