El Universal
Alicia López recibió a tiempo y en diversas ocasiones información para prevenir y detectar el cáncer de mama, pero siempre la tiró a la basura porque pensó que ella nunca iba a padecer esa enfermedad.
Como Alicia, aseguran autoridades de salud y representantes de organizaciones civiles, una parte importante de las mujeres deja escapar la oportunidad de prevenir este padecimiento que es curable si se detecta en fase inicial, por barreras de tipo mental, que a veces responden más a miedos y prejuicios.

"Cuando una se da cuenta de las consecuencias de este tipo de acciones -reconoce Alicia López-, ya es tarde, porque la realidad es que esta enfermedad sí le da a cualquiera, porque no respeta sexo, posición social o nivel académico".

"Hay mujeres con doctorados y maestrías que tienen cáncer de mama, porque nunca acudieron al médico ni se exploraron sus mamas para detectar cualquier anomalía".

Confiesa que ella fue uno de estos casos. "A mí me extirparon un seno para poder salvarme la vida; yo puedo contar mi historia, pero hay mujeres que no alcanzan a hacerlo", afirma Alicia, sicóloga de la organización civil Grupo Reto, integrado por sobrevivientes de cáncer de mama.

Al celebrarse el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer, especialistas alertan que esta enfermedad se ha convertido en una "cruel sentencia" para muchas mexicanas.

En el último sexenio fallecieron más de 23 mil mujeres por esta causa. De estos decesos, 76% pudo haberse evitado, según reportes de la Secretaría de Salud.

El cáncer de mama es la segunda causa de muerte en mujeres en edad productiva.

Se cierran al tema

María del Socorro Arnau, presidenta de la organización civil Grupo Reto, lamenta que la mayoría de las mujeres mexicanas estén cerradas a este tema, por temores a la enfermedad y a la información.

"A veces les das un folleto informativo y lo primero que dicen es: `¡Ay, no, yo no quiero saber de eso!', y lo rechazan", comentó quien desde hace 15 años es una sobreviviente de este padecimiento.

"Yo acudí a tiempo al médico. Tengo una cirugía conservadora, ni siquiera perdí mi seno; nada más me quitaron un pedacito, parecido a una rebanada de pastel", afirma María del Socorro.

A partir de este hecho, confiesa, "me cayó el veinte de lo importante que es actuar a tiempo, ya que si una mujer llega tarde al médico, se enfrentará a tratamientos largos, agresivos y costosos".

Además recordó que en la actualidad el cáncer de mama ya no es sinónimo de muerte si es detectado a tiempo.

Alicia, quien forma parte de la organización civil Grupo Reto, reconoce que ella era del tipo de mujeres con las que hoy se enfrenta diariamente en su trabajo para informarles de las consecuencias de no acudir al médico, y que decía:

"A mí no me va a dar cáncer de mama, en mi familia no hay eso; muchas gracias y guardaba o tiraba el folleto", recuerda.

Tres años antes de mi diagnóstico, reconoce Alicia, acompañé a una amiga a realizarse una mastografía porque traía presencia de bolitas en uno de sus senos.

"Ella me invitó a que me hiciera el mismo examen, y yo le contesté que ella era la del problema, que yo no tenía nada en mis senos. Tres años después, a mí me diagnostican cáncer de mama, y cuando le pregunté al especialista qué edad tenía mi tumor, él me contestó: tres años".

La sicóloga confiesa que hay mucho desconocimiento en torno a la enfermedad, y lo más grave es que cada día hay más casos en el país.

Alicia, quien es madre de cuatro hijos y tenía 42 años cuando le detectaron un tumor en el seno, asegura que hay mujeres que pueden tener niveles muy altos de educación, pero no tienen el hábito de cuidar lo más importante, su salud.