El Universal
La investigadora Elena Azaola aseguró que el sistema de justicia no funcionan porque los índices de la delincuencia siguen en aumento
En el Distrito Federal y Estado de México los reclusos cada vez son más pobres, con menos posibilidades para defenderse de un sistema de justicia más deteriorado e inhumano.

Así lo revela la tercera encuesta a población en reclusión en el Distrito Federal y el Estado de México elaborada por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Al presentar los resultados de este estudio, la investigadora Elena Azaola aseguró que las instituciones penitenciarias y el sistema de justicia han demostrado que no funcionan debido a que los índices de la delincuencia siguen, aún con el incremento de personas en prisión.

La especialista exhortó a las autoridades a reformar los sistemas penitenciarios de la ciudad e invitó al jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, a pasar un día en la cárcel para que experimente y conozca las condiciones en las que viven los presos.

"Con sólo un día para que se den cuenta de lo que se necesita es un castigo racional, inteligente que dé los resultados que queremos", dijo.

De acuerdo con la investigación la mayoría de los presos fueron sentenciados por el delito de robo, con un valor de mil 200 pesos o menos.

Esto significa que las autoridades están aprehendiendo a delincuentes de bajo perfil, explicó Marcelo Bergman, investigador del CIDE.

Las conclusiones del estudio evidencian que el sistema judicial en sólo siete años ha empeorado, "Poco pero con una tendencia a seguir peor".