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La administración de Patrón Arregui omitió pedir a Ye Gon requisito para importaciones
MANZANILLO, Col.- Durante la administración de Luis Roberto Patrón Arregui en la aduana de Manzanillo, Colima, se otorgaron facilidades a una empresa fantasma utilizada por un ciudadano de origen chino, Zhenli Ye Gon, para traficar efedrina.

Mientras Patrón Arregui, hoy subdirector del Servicio de Administración Tributaria (SAT), se encontraba al frente de la aduana en este puerto, se le permitió a Ye Gon realizar importaciones sin presentar la "identificación fiscal" de la empresa por la que ingresó a México 50 toneladas de efedrina.

La empresa Emerald Import & Export Corp es la misma que envió a México cargamentos de efedrina para Ye Gon, y que luego resultó ser una firma fantasma que nunca tendría "ID tax", su identificación fiscal.

Con esta omisión, que se encadena con otra serie de irregularidades, fue que Zhenli Ye Gon, hoy detenido en Estados Unidos y solicitado en extradición por el gobierno de México, pudo introducir, según las autoridades federales mexicanas, unas 50 toneladas de efedrina por la aduana de Manzanillo.

El propio Zhenli Ye Gon le pidió a Patrón Arregui, en una carta fechada el 12 de diciembre de 2005, permitir la importación de mercancías sin cumplir con el requisito de la identificación fiscal.

Lo que pidió el hombre al que las autoridades federales le decomisaron más de 205 millones de dólares en efectivom, no fue otra cosa que pasar por alto una de las reglas de carácter general en materia de comercio exterior.

De acuerdo con las investigaciones conducidas por la Procuraduría General de la República (PGR), por la aduana de este puerto, que es la más importante del Pacífico mexicano por manejar al año más de 1.2 millones de contenedores, Ye Gon pudo introducir a México más de 50 toneladas de efedrina eludiendo prácticamente todos los trámites y sistemas de seguridad.

Cuando Ye Gon no pudo eludir los controles, recibió ayuda de autoridades y agentes aduanales. Pero ninguno de ellos quiere oír o hablar del caso. A los agentes aduanales les molesta el tema; al actual administrador de la aduana de Manzanillo le prohíben hablar de ello.

Pero desde que las autoridades federales han documentado que la negligencia y la presunta corrupción oficial facilitaron la entrada por esta aduana marítima de unas 50 toneladas de efredrina -un precursor químico indispensable para producir drogas sintéticas-, quedó a flote la presencia aquí del crimen organizado.

Todos saben del peligro latente de la operación en este puerto de los grupos criminales interesados en establecerse en esta estratégica zona cuya influencia económica, comercial y de comunicaciones enlaza a 16 estados del país en uno de los principales corredores productivos.

Sobre el peligro de que el crimen organizado pueda establecer o utilizar para sus operaciones a este puerto, cuya influencia llega a los estados donde se produce 62% del Producto Interno Bruto y se asienta 43% de la población nacional, el director de Fomento Económico Municipal, Walter Lutter Hernández, explica que desde que ocurrió el caso Ye Gon hay un gran cerco policiaco sobre el movimiento portuario -en el que participan los diferentes niveles de gobierno-, para evitar que se repita ese tipo de casos o que organizaciones criminales se asienten en Manzanillo.

Nada se debe pasar por alto en materia de seguridad y control en este estratégico puerto pues, según el gerente comercial de la Administración Portuaria Integral (API), Mario Cuen Aranda, es ideal para el comercio internacional, y hay corredores multimodales de ferrocarril y carreteros que conectan con las ciudades estadounidenses y con los estados de Jalisco, Nuevo León, Querétaro, Coahuila, DF, estado de México, Zacatecas, Coahuila, Morelos, Guanajuato, Tamaulipas y Puebla, entre otros.

Empleados de agencias aduanales asentadas en este puerto consideran que en el caso Ye Gon se incurrió en graves errores de confianza y de procedimientos ante una empresa dedicada especialmente a la importación de carga de difícil identificación y clasificación arancelaria.

Por eso, y después de este caso, la Asociación de Agentes Aduanales del Puerto de Manzanillo, AC (Aaapumac) asumió la estrategia de coordinarse con la Procuraduría General de la República (PGR) y autoridades aduanales para hacer revisiones previas al despacho de mercancías, especialmente las de difícil identificación.

No quieren repetir el error. Uriel Martínez, gerente general de Consorcio Aduanal en Comercio Exterior (una agencia aduanal), detenido y sujeto a proceso penal por el asunto Ye Gon fue acusado de cooperar en el ingreso de las 19 toneladas de efedrina incautadas en diciembre pasado en el puerto de Lázaro Cárdenas.

Los objetivos de ello, según documentos de esa organización, son proteger a los agentes aduanales y sus tramitadores y detectar a tiempo drogas y armas en contenedores, así como irregularidades en la documentación que ampara las mercancías, el pago de impuestos o los mismos productos.

En el caso Ye Gon, datos de la investigación oficial señalan al menos otras cinco anomalías del área de aduanas en el caso. Entre éstas están el hecho de que el Laboratorio Central de Aduanas tardó casi cuatro meses en analizar las muestras a los pedimentos propiedad del empresario de origen chino y que demostraron que la sustancia importada era efederina.

La falta de verificación con autoridades de Salud de la falsificación de permisos por parte de la empresa Unimed Pharm Chem de México SA de CV, la principal compañía utilizada por Ye Gon para traficar con el precursor químico ya citado.

Otras fueron el no dar de baja del padrón de importadores a esa compañía desde el momento mismo en que se conoció que importó una sustancia prohibida haciéndola pasar por otra y el que el Area de Inteligencia Aduanal no hiciera un seguimiento de las empresas de Ye Gon, así comotampoco dar intervención a la PGR de inmediato en el caso.