Washington.- La Casa Blanca le dijo el viernes al Congreso que los líderes iraquíes casi no han avanzado para cumplir con las metas militares y políticas, una evaluación desalentadora un día después que el presidente George W. Bush expresó que el progreso justifica la permanencia de un contingente militar estadounidense ampliado en ese país.
El reporte dejó en evidencia las dificultades que enfrenta el argumento de Bush de que el sacrificio estadounidense estaba allanando el camino para que los iraquíes avanzaran políticamente.

El primer informe del gobierno sobre los avances, difundido en julio, mostró que el gobierno iraquí estaba progresando de manera satisfactoria para cumplir ocho de los 18 objetivos, y de manera insatisfactoria en otros ocho. Los restantes dos no pudieron ser evaluados.

El informe de seguimiento presentado el viernes al Congreso concluyó que los iraquíes sólo habían avanzado de manera satisfactoria con una de las metas trazadas: permitir que los ex miembros del Partido Baath de Saddam Hussein ocupen puestos en el gobierno.

Ese avance se debió a un pacto sellado el mes pasado entre los líderes políticos iraquíes de las principales sectas.

De acuerdo con el informe, ``el acuerdo de los líderes combinado con el regreso de ex activistas del Partido Baath a la vida cívica, es un paso (político) importante''.

Los funcionarios del gobierno de Bush dijeron que no hubo suficiente tiempo entre el informe de julio y el del viernes ísólo 58 díasí para que se registraran avances.

El secretario de Prensa de la Casa Blanca expresó en un comunicado que acompañó al informe que se han registrado otros progresos igualmente importantes, como la aprobación del presupuesto, el hecho de compartir los ingresos del petróleo entre las provincias incluso sin que exista una ley, y los esfuerzos locales de reconciliación.

``Estos son precisamente los 'efectos' que las metas buscaban producir, aún cuando esos objetivos formales no se hayan cumplido'', sostuvo Snow.

En su discurso del jueves en la noche, Bush defendió a los líderes iraquíes, pero también los instó a ``tomar las decisiones difíciles necesarias para lograr la reconciliación''.