Fuentes de la lucha antiterrorista dijeron que los investigadores han llegado a esta conclusión después de examinar el material encontrado en los registros
La vivienda de Cahors (Francia) en la que el sábado fueron detenidos cuatro presuntos miembros de ETA y en la que la banda había instalado su "fábrica" de coches-bomba, era también el "centro de formación" en la que confeccionaba el material destinado a la instrucción de los terroristas.

Fuentes de la lucha antiterrorista dijeron que los investigadores han llegado a esta conclusión después de examinar el material encontrado en los registros y de comprobar que el taller de la casa era el mismo que aparecía en un vídeo formativo distribuido por ETA a los integrantes de sus comandos.

Entre los efectos intervenidos hasta el momento figuran réplicas en PVC de granadas y de artefactos explosivos para que los etarras aprendieran a montarlos, además de muestras de distintas sustancias para que se familiarizaran con sus distintos tipos y características.

Las fuerzas de seguridad también hallaron réplicas de armas, archivos digitales gráficos con instrucciones para el manejo de éstas y de los explosivos, discos compactos destinados a la formación y el adiestramiento de los terroristas y documentación.

Los investigadores, que creen asimismo que Cahors era donde se confeccionaba buena parte de la propaganda de la banda, tratan ahora de determinar si algún terrorista pasó por la vivienda para completar su formación, aunque este extremo no está todavía acreditado.

Sí creen saber que la casa albergaba en su garaje la "fábrica" de coches-bomba de ETA y que de allí salieron el que estalló el pasado 30 de diciembre en el aparcamiento de la Terminal Cuatro del madrileño aeropuerto de Barajas, el interceptado en Saint Jean de Pied-de-Port (sur de Francia) el 2 de julio y el que los terroristas hicieron explotar el pasado 26 de agosto en Castellón (este de España) después de que la Guardia Civil se interesara por el vehículo.

Todos estos artefactos, según las fuentes, eran de gran potencia y "muy sofisticados" , y su confección se atribuye a uno de los detenidos en Cahors, Luis Ignacio Iruretagoiena Lanz, "Suni" , considerado el máximo experto en explosivos de ETA.

En la vivienda se han encontrado dos vehículos robados, uno de los cuales estaba ya "prácticamente preparado" como coche-bomba, y dos calentadores de agua modificados y que podían albergar hasta doscientos kilogramos de explosivo cada uno.

Las Fuerzas de Seguridad investigan ahora la relación de Iruretagoiena, que se encargaba de montar los artefactos, con los dos etarras detenidos el pasado 11 de julio en la localidad francesa de Angulema, José Juan García González e Iker Mendizabal Cubas, quienes presuntamente "experimentaban" con distintas sustancias en busca de explosivos más potentes.

En el momento del arresto circulaban en una furgoneta en la que se hallaron un centenar de bolsas con polvo marca "Auxitrans" -un laxante estimulante a base de hidróxido de magnesio- y un paquete con la anotación "nitrome 35%" , que contenía dosbidones de plástico de 2,5 litros cada uno y con las inscripciones anuscritas "tornado fuel" y "oxytrans".

Posteriormente se averiguó que García González fue la persona que alquiló la vivienda de la localidad francesa de Commelle-Vernay, en el departamento del Loira, descubierta el pasado 24 de agosto y que albergaba un laboratorio.

Las fuentes no descartan que estos dos etarras fueran quienes confeccionaran la carga explosiva que luego Iruretagoiena empleó para elaborar el artefacto que estalló en la T-4 dado que con las sustancias que se les intervinieron podía fabricarse explosivo exógeno como el hallado en el aeropuerto.

El atentado de Barajas causó la muerte de dos inmigrantes ecuatorianos y supuso la ruptura de facto por ETA del alto el fuego que había declarado en marzo de 2006.