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La doctora Rosa María Salazar, en su conferencia reveló datos alarmantes en la región.
Saltillo, Coahuila.- En Coahuila el 37.7 por ciento de las mujeres reconocen haber sido violentadas, y del total de aquellas que denuncian; más de la mitad, es decir, el 60 por ciento se encuentra en riesgo extremo.

Lo anterior se dio a conocer durante la conferencia la conferencia impartida por Rosa María Salazar Rivera, Directora de la Fundación " Luz y Esperanza" y de la Red Coahuilense de Refugios, en el marco del Día internacional de la eliminación de la Violencia contra la Mujer.

En la conferencia titulada, "Uniendo voces contra la Violencia", indicó que se considera violencia contra la mujer a todo acto basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, así como las amenazas, coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.

Destacó que el origen de la violencia está en las prácticas de subordinación o inferioridad de la mujer, que además de ser el origen de la violencia, la alientan. Se considera que existen varios tipos de violencia como son la Psicológica, Física, Sexual, Económica y Patrimonial.

Y es que según datos de Rosa María Salazar quien se dedica a otorgar apoyos a mujeres que sufren de violencia en Coahuila, el costo de la violencia es del 1.2 a 2 por ciento del Producto Interno Bruto.

Según la Encuesta de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2008-2009, del total de las mujeres que denuncian, el 60% se encuentran en el nivel IV, riesgo extremo.

Y es entre los fenómenos que se detectan es que 4 de cada 10 mujeres piden permiso a su pareja para salir de su casa, debido a patrones socioculturales o el temor de recibir alguna agresión de la pareja.

Así mismo, un gran número de mujeres solicita ser recibida en los refugios, huyendo del maltrato de la pareja que en estos casos es grave, y junto a sus hijos permanecen alrededor de 3 meses, iniciando un tratamiento para recuperar la autoestima y determinando decisiones legales sobre su vida.

Sin embargo, el 60 por ciento de las mujeres en estas condiciones regresan con el agresor, confiando en el cambio de actitud de la pareja, por temor a perderlo o remordimiento de presentar algún tipo de denuncia.

No obstante, en la mayoría de los casos la violencia regresa a sus hogares, bajo el riesgo de que el patrón se repita en los hijos, cuando crezcan y mantengan relaciones de pareja.

Por lo anterior, consideró como parte de las alternativas de solución que haya personal femenino en las agencias receptoras del MP para atender la violencia de género, así como crear políticas públicas para mujeres en situación de violencia (empleo, vivienda, guarderías).

También expuso la necesidad de armonizar las leyes con los Convenios Internacionales en materia de derechos de las mujeres, para proteger a las mujeres y que los hombres acudan de manera obligada a atención profesional.