"Lo que sucedió es la experiencia más humillante por la que haya tenido que pasar cualquier deportista internacional alguna vez... Le hemos pedido a Caster que aceptara la medalla en nombre de todos nosotros en Sudáfrica", dijo Brian Sokutu, portavoz del Congreso Nacional Africano (ANC).
Johannesburgo, Sudáfrica.- Racismo, imperialismo, eurocentrismo: el caso de la sudafricana Caster Semenya se complica cada vez más, con críticas por la "humillación" a la que fue sometida la atleta y acusaciones de que "racistas sudafricanos" intentaron perjudicarla.

"Lo que sucedió es la experiencia más humillante por la que haya tenido que pasar cualquier deportista internacional alguna vez... Le hemos pedido a Caster que aceptara la medalla en nombre de todos nosotros en Sudáfrica", dijo Brian Sokutu, portavoz del Congreso Nacional Africano (ANC).

Lo de "aceptar" la medalla no es un detalle menor, porque Semenya, cuyo sexo fue puesto públicamente en duda por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), quiso rechazar la presea en la noche de su éxito en la final de los 800 metros de los Mundiales de atletismo de Berlín.

La atleta pretendía así manifestar su molestia por los tests de asignación sexual que le impuso la IAAF, y según el diario sudafricano "The Times", fue el presidente de la Federación Sudafricana de Atletismo, Leonard Chuene, quien la disuadió.

"Me dijo que no quería subir al podio, pero le contesté que debía hacerlo", realtó Chuene. "Me dijo `nadie me explicó nunca que no soy una mujer... -no soy un varón! "Para qué me trajeron? Mejor me hubieran dejado tranquila en mi pueblo`", añadió el dirigente.

Incluso el padre de Semenya intervino: "Somos de la misma opinión que ella, debería haber rechazado la medalla".

La joven de 18 años, que ganó la prueba con la mejor marca de la temporada, 1:55,45 minutos, surgió de la nada, casi nadie esperaba su aparición. En 2008 mejoró sus marcas en casi nueve segundos.

Los resultados de las pruebas se conocerán en una semana. Tanto la federación sudafricana como el entrenador de Semenya aseguraron no haber sido informados de que se le realizarían esas pruebas.

Semenya no es la única sudafricana en haber pasado por una situación como la actual. Noko Matlou, delantera de la selección femenina de fútbol, ya pasó en 2007 durante un partido ante Ghana por experiencias similares, y aconsejó hoy a Semenya desde las páginas del diario "Sowetan".

"Sé por propia experiencia por lo que está pasando. Ela sabe lo que es, y aunque sea difícil, debe simplemente no prestarle atención a los ignorantes y seguir adelante".

Pero el asunto no es tan sencillo, porque los ánimos de muchos sudafricanos están encendidos.

Chuene aseguró hoy que "racistas sudafricanos" pusieron a la IAAF sobre la pista del asunto al enviarle cartas mencionando el caso de Semenya.

"Esto se trata de racismo", dijo el presidente de la federación sudafricana. "Estos rumores vienen de Sudáfrica. "Por qué le escrbieron a la IAAF?".

"Es la misma gente que no quiere el (Mundial de fútbol de Sudáfrica) 2010, la misma gente que sojuzga a la población negra y la misma gente que no cree que los africanos puedan destacarse en el escenario mundial".