Lourdes de Koster
Dan plática a alumnos de la Universidad del Valle de México
Los paladares más exigentes son el holandés, el belga y el sueco. El vino tinto de Casa Madero ha logrado conquistar este mercado que forma parte del nicho de venta en Europa que mantienen las bebidas parrenses.

Los grandes competidores de Casa Madero están en el país. El enólogo Francisco Rodríguez González dijo que existen planes de crecimiento para las grandes industrias vitivinícolas mexicanas y es un buen momento para comercializar y expanderse.

"El vino mexicano tiene un reconocimiento internacional y es bien aceptado en el mercado nacional".

El experto mencionó que desde Bélgica hasta los países nórdicos y Asia representan los puntos de desarrollo para Casa Madero. Los consumidores buscan vinos menos ácidos y menos astringentes y es lo que ofrece el producto parrense.

Como parte de las actividades del Primer Congreso de Negocios Gastronómicos "Viva la Cocina", la Universidad del Valle de México invitó a Francisco Rodríguez González, enólogo principal de la compañía Casa Madero.

Habló para unos 90 alumnos que escucharon la explicación y la forma de hacer vinos tintos y blancos, además de las sugerencias para acompañar los alimentos.

El catador Francisco Rodríguez habló de la técnica para degustar un buen vino y disfrutar el toque del sabor ligeramente amargo -en el caso del vino blanco- al contacto con el paladar.

Sirvieron Cepa Merlot -uno de los más reconocidos en el mercado internacional-, que es vino rojo de tono rubí no muy intenso, con aromas de frutas rojas maduras, un paladar suave y aterciopelado y persistencia media.

También el Chardonnay, que es un vino color paja claro. La nariz percibe aromas de frutas tropicales. Es un vino aterciopelado y bien equilibrado. Además, es otro de los más premiados en los concursos internacionales.

Durante la charla, el enólogo de Casa Madero dijo que la empresa vitivinícola es la más antigua del continente americano, con cinco siglos de experiencia en el cultivo de las mejores uvas para la producción de los vinos más finos.

La tradición data desde la época de la Colonia, cuando los españoles llegaron al Valle de Parras.

Recordó a los jóvenes que apenas 73 años después de que Hernán Cortés conquistó a los aztecas, don Lorenzo García exploró el norte de México y en medio del desierto llegó a un verdadero oasis con manantiales de agua y abundantes viñas nativas, de cuyas uvas se produjo el primer vino americano.

Expositor

Una breve semblanza del expositor en la UVM:

  • El ingeniero químico Francisco Rodríguez González es enólogo de Casa Madero desde 1978.
  • Egresó de la Universidad de Guadalajara_ y desde 1972 radica en Parras de la Fuente, Coahuila.
  • Realizó la maestría en Enología de 1976 a 1978, en la Escuela Nacional Superior de Agronomía de Montepellier, Francia.
  • El 23 de febrero de 2005, Francisco Rodríguez González recibió el título de El Mejor Enólogo de México, otorgado por el Grupo Enológico Mexicano.