El gobierno de Cataluña prepara la infraestructura de la consulta independentista del 9 de noviembre en la región del noreste de España. Foto Archivo
El jefe del gobierno catalán, Artur Mas, ha conseguido ya más de 30,200 voluntarios para llevar a cabo la consulta independentista.
Barcelona, España.- El gobierno de Cataluña prepara la infraestructura de la consulta independentista del 9 de noviembre en la región del noreste de España, que carece de carácter oficial después de que el Ejecutivo catalán se echara atrás en sus planes de celebrar el referéndum vetado por el Tribunal Constitucional español.

El jefe del gobierno catalán, Artur Mas, ha conseguido ya más de 30,200 voluntarios para llevarla a cabo, que no cobrarán nada por su trabajo, dijo hoy la vicepresidenta del Ejecutivo regional, Joana Ortega. El número indispensable era de 20,000.

Mas ha echado mano de escuelas públicas y locales cedidos por ayuntamientos favorables a la consulta, de tal forma que habrá más de 6.400 mesas electorales repartidas en más de 1,200 locales ubicados en 938 de los 947 municipios catalanes.

El jefe del gobierno catalán renunció la semana pasada al referéndum independentista que convocó el 9 de noviembre, después de que el Tribunal Constitucional lo vetara, y anunció una consulta alternativa para medir el sentimiento secesionista.

El gobierno de Mariano Rajoy, que se opuso desde el principio a un referéndum de autodeterminación, lo había recurrido ante la corte, alegando que la Constitución solo otorga al Estado central la competencia de convocar referendos.

Habrá una "gran participación", anticipó hoy la vicepresidenta del gobierno catalán. Cifró el universo de posibles participantes en 5.4 millones, sumando los ciudadanos mayores de 16 años y los extranjeros residentes en la región con alguna documentación oficial. En Cataluña viven unos 7.5 millones de personas.

Al ser una votación no oficial, no habrá un censo previo y quienes quieran votar tendrán que registrarse antes de hacerlo.

En el extranjero habrá 17 puntos habilitados para votar, entre otros lugares en Berlín, París, Londres, Nueva York, Buenos Aires, Bogotá, México y Santiago de Chile. Los catalanes que viven en otras zonas de España no podrán votar.